Una inflación descontrolada y agitación económica hunden a Argentina en una “Macrisis”

19 de abril de 2019

19 de abril de 2019 -– El gobierno del Presidente argentino, Mauricio Macri, está inmerso en un caos total, con la inflación más alta desde 1992 (54.7%) y una economía que se está desintegrando bajo el peso de las viles medidas de austeridad que exige el paquete de ayuda financiera de $57 mil millones de dólares del Fondo Monetario Internacional (FMI). En el país circula ampliamente el término “Macrisis”, pues la población responsabiliza a Macri y a su equipo de monetaristas por la terrible situación que padecen.

El 16 de abril las cosas llegaron a su límite, cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) anunció una tasa de inflación en el mes de marzo de 4.7%, reflejando una tasa anual de 54.7%, el doble de lo que fue hace dos años. De inmediato se hicieron públicas las desavenencias entre miembros del gabinete de gobierno, cuando el gurú de relaciones públicas de Macri, Durán Barba, hizo un llamado a que el Presidente despidiera a su Ministro de Finanzas, Nicolás Dujovne (protegido de la directora gerente del FMI, Christine Lagarde), y Dujovne pidió que el director del INDEC fuera despedido de su cargo, y Macri canceló el viaje que tenía programado a Europa, para quedarse a realizar algo de control de daños.

En una maniobra desesperada, Macri anunció el 17 de abril su “Plan de octubre”, un paquete de control de precios a 60 productos alimenticios, aceite de cocina, etc., y de un subsidio a medicamentos, ayuda a empresas pequeñas y medianas, y el congelamiento de los precios de los servicios, el transporte público, y los teléfonos celulares, entre otras cosas. Además también le dio al Banco Central mayor autoridad para intervenir y frenar la devaluación del peso, que ha causado estragos en los mercados de monedas y financieros, lo cual ha desatado el alza de la inflación.

En vez de abordar la causa de esta crisis económica, esas medidas son solo un intento, que muy bien puede no resultar, para estabilizar la situación hasta la primera ronda de las elecciones presidenciales en el mes de octubre. En estos momentos el índice de aprobación de Macri es de menos de 30%, mientras que el de la ex Presidente y senadora Cristina Fernández de Kirchner aumenta rápidamente. El pánico de Wall Street se manifiesta en las afirmaciones hechas por el gerente de un fondo de inversiones que cita la revista Forbes, quien advierte, “¡Prepárense para otro incumplimiento de pago!”. La revista Forbes titula su artículo, “Las cosas se ven terribles ahora para el Presidente Macri en Argentina”, y el periódico Financial Times del 17 de abril anunció apesadumbrado que “Se desintegra el régimen cambiario argentino”.

El trasfondo de todo esto es la investigación del muy tenaz juez federal, Alejo Ramos Padilla, quien continúa desenterrando evidencia condenatoria de una operación paralela ilegal de inteligencia, con conexiones extranjeras, que impulsó la ofensiva anticorrupción “Lava Jato” que atacó a Fernández y a sus asociados. Esto también le está explotando a Macri en la cara, ya que algunos de sus compinches judiciales corruptos y miembros del gabinete están implicados.