Embajadora de Costa Rica apuesta por La Franja y la Ruta como Nuevo Paradigma confuciano de desarrollo

23 de abril de 2019

23 de abril de 2019 — Patricia Rodríguez Holkemeyer, embajadora de Costa Rica en China, abrazó con gran entusiasmo la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR), a la cual caracteriza como un Nuevo Paradigma para un desarrollo global que encarna el pensamiento de Confucio.

En una entrevista con la televisora china CGTN TV el 21 de abril, la embajadora Rodríguez describió a la IFR como un proyecto que está creando “un nuevo paradigma de desarrollo... [que] puede ser posiblemente tan importante como lo fue Bretton Woods después de la Segunda Guerra Mundial”. China convoca “a todo el mundo para diseñar juntos lo que será el Nuevo Paradigma”, afirmó.

Rodríguez correctamente identifica las enseñanzas de Confucio como el fundamento del concepto que tiene China sobre La Franja y la Ruta. Como lo explicó ella, lo que Confucio enseñó es que el bienestar de un individuo depende del bienestar de su familia, y el bienestar de su familia depende del bienestar de la comunidad, y el bienestar de la comunidad depende del bienestar de la provincia, y sigue así, en círculos concéntricos.

“Es así que China quiere desarrollarse para darle felicidad a su pueblo, y no puede hacerlo sola; esto se tiene que hacer en unión con todo el mundo”, explicó la embajador.

Sin embargo, cuando la embajadora afirmó que “este nuevo paradigma, no hubiera podido haber sido concebido por una mente occidental, me atrevería a decir, sino solamente por un pensamiento confuciano”, realmente se equivocó.

No solo las “mentes occidentales” de Lyndon y Helga Zepp LaRouche desarrollaron y lucharon por el concepto de la Nueva Ruta de la Seda y el Puente Terrestre Eurasiático, hace décadas, sino que los valores confucianos que se manifiestan en la Iniciativa de la Franja y la Ruta son valores universales, y es posible encontrarlos en los momentos más elevados de toda gran cultura. El caso de Benjamín Franklin es solo uno de esos ejemplos. Como lo certifica la obra de Platón, de Nicolás de Cusa, de Gottfried Leibniz, de Federico Schiller, para mencionar a unos cuantos, lo mejor de los paradigmas desarrollados por Occidente están muy lejos de lo que es hoy el empirismo, el egoísmo y el materialismo dominante británico. ¡Y eso es una buena noticia!