El mundo avanza con los acuerdos de cooperación entre naciones, no con un orden basado en reglas amañadas

26 de abril de 2019

25 de abril de 2019 – El diario South China Morning Post (SCMO) simplemente no puede entender por qué sigue avanzando la Iniciativa de la Franja y la Ruta, cuando “el enfoque flexible de la Franja y la Ruta de China lleva a la ambigüedad”. Cita a toda una variedad de furiosos “expertos” aristotélicos que se quejan de que la Iniciativa de la Franja y la Ruta no se basa en tratados rígidos, sino en ME (memorándum de entendimiento) que se pueden cambiar cuando sea necesario. Los ME y acuerdos relaciones en proyectos, no son obligatorios, así que “no existen ramificaciones legales para los países anfitriones o para China, si cualquiera de las partes se retira del acuerdo. La falta de instituciones, protocolos y normas, crean enormes ambigüedades, que ¡podría llevar a pobres resultados!”.

China “prefiera arreglos amplios, basados en principios, que tienen una amplia latitud que le permite tener flexibilidad en detalles posteriores”, se quejó un “especialista” del Instituto de Estudios Sino-Americanos de Washington DC.

¿Cómo es posible que ésta “red de leyes flexibles no obligatorias sin precedentes” (sic) se pueda considerar como “un gigante imparable?”.

Chen Fengying, antiguo director del Instituto de Relaciones Internacionales Contemporáneas del Instituto de Economía Mundial de China, explicó pacientemente que “la Franja y la Ruta es una idea y una plataforma en vez de una organización basada en tratados. Mientras que el enfoque occidental basado en reglas es escrupuloso, el camino chino es realista, dado que sus socios potenciales son en su mayor parte países en vías de desarrollo que pudieran no estar en posibilidades de cumplir con los requerimientos de tratados estrictos u otras normas elevadas”. Miren los contratos de la IFR de China con Malasia; los cambios en la situación interna en Malasia requieren que los contratos sufran cambios. “China tiene que ser flexible cuando trabaja con países en vías de desarrollo” destaca Chen.

Esto es precisamente la forma en que el estadista norteamericano Lyndon LaRouche dijo que surgiría el nuevo paradigma entre naciones, no por recetas, sino por acuerdos sobre principios y proyectos que reflejasen intereses comunes. LaRouche subrayó esta cuestión cuando analizó los pasos trascendentales que tomaron las naciones del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) en su cumbre de julio de 2014 en Brasil.