Pompeo se reunirá con Lavrov y con Putin en Sochi; supuestamente tiene la orden de buscar una colaboración más estrecha con miras al futuro

13 de may de 2019

13 de mayo de 2019 — Hablando en un tono muy mesurado, sin acusaciones ni recriminaciones, un funcionario de alta jerarquía del Departamento de Estado le dio un informe ayer a algunos periodistas sobre la próxima visita que hará a Rusia el Secretario de Estado, Mike Pompeo, del 12 al 14 de mayo. Pompeo va a estar en Moscú el 13 de mayo, donde se reunirá con empresarios y funcionarios diplomáticos estadounidenses, y luego al siguiente día viajará a Sochi en donde se reunirá con el ministro de Relaciones Exteriores, Sergey Lavrov, y con el Presidente de Rusia, Vladimir Putin. Un tema que salió a relucir en la discusión es si estas reuniones pueden sentar las bases para una posible cumbre entre los Presidente Trump y Putin a finales de junio en la reunión del G20.

El funcionario no hizo ningún comentario respecto a la posibilidad de una cumbre futura entre los Presidentes Trump y Putin, sin embargo subrayó que “siempre hemos sido muy claros en que parte de nuestra política respecto a Rusia, consiste en que es de nuestro interés (de Estados Unidos) tener mejores relaciones con Rusia”. Esta próxima reunión es “una oportunidad para llevar las conversaciones a un nivel superior y para tener esa conversación franca y directa en una amplia gama de temas sobre las relaciones”, dijo el funcionario. Luego citó a Trump, en el sentido de que “un diálogo productivo no solo es bueno para Estados Unidos y bueno para Rusia, sino que es bueno para el mundo... Si es que vamos a resolver muchos problemas que el mundo enfrenta, entonces vamos a tener que encontrar el modo de cooperar en la búsqueda de intereses compartidos”.

Entre los temas que se van a discutir están Ucrania, Venezuela, Irán, Siria y Corea del Norte. Asimismo, uno de los temas álgidos en la agenda será el control armamentista. Según el funcionario del Departamento de Estado, Trump ha dejado muy claro que él quiere hacer acuerdos de control de armas que “sean reflejo de la realidad moderna”, y esto “debe incluir a un marco más amplio de países y tomar en consideración un espectro más amplio de sistemas armamentísticos que nuestros actuales tratados bilaterales con Rusia”.

Mientras hacía las obligadas referencias a las supuestas actividades “desestabilizadoras” de Rusia en Europa y a la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones de Estados Unidos, el funcionario recalcó una variedad de áreas en las que Rusia y Estados Unidos están colaborando, como los viajes recientes a Moscú del Enviado Especial para Corea del Norte, Stephen Biegun, y Fiona Hill, funcionaria del Consejo de Seguridad Nacional, para discutir sobre “la meta que compartimos” de conseguir la desnuclearización de la Península Coreana, así como las reuniones del Enviado especial para Afganistán, Zalmay Khalilzad, con sus homólogos de Rusia y China. La cooperación de Rusia y China en esto es sumamente apreciada, dijo el funcionario del Departamento de Estado.