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El creciente coro internacional por un nuevo paradigma

1 de junio de 2019

1º de junio de 2019 — A su regreso de la visita de 10 días a China, en donde participó en la Conferencia sobre el Diálogo de Civilizaciones Asiáticas en Pekín, la presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, comentó en su videoconferencia estratégica del viernes 30 de mayo que la única opción para resolver los muy peligrosos conflictos geopolíticos del mundo es mediante el diálogo y la participación mundial en la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR), así como la urgente implementación de las Cuatro Leyes económicas de Lyndon LaRouche en Estados Unidos.

De aquí a la cumbre del Grupo de los 20 (G-20) que tendrá lugar en Osaka, Japón, los días 28 y 29 de junio, se necesita “un coro de personas, instituciones y países”, señaló Zepp-LaRouche. “China ha hecho el ofrecimiento al Occidente y a Estados Unidos en repetidas ocasiones, para que se unan a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, para que haya cooperación multilateral y bilateral entre China y Estados Unidos, y para realizar proyectos de desarrollo conjuntamente en Latinoamérica, en África, en Asia, en Europa; y Estados Unidos debe aceptar esto, y aprovechar el enorme potencial económico que representa la Iniciativa de la Franja y la Ruta para toda la humanidad”, subrayó Zepp-LaRouche.

No hay otra opción, dijo Zepp-LaRouche. En este momento, vemos “dos modelos de política internacional completamente opuestos que compiten: uno es el diálogo de civilizaciones” que se lleva a cabo en torno a la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, que es muy atractivo, porque le acarrea beneficios a todas las naciones participantes. Y luego hay el esfuerzo por mantener un orden mundial unipolar, basado en la alianza angloamericana, de facto, para intimidar y abusar de los países” para que se sometan a las guerras de cambio de régimen y al saqueo económico que les impone un sistema financiero transatlántico moribundo controlad por la City de Londres del imperio británico.

Durante el mes de junio se llevarán a cabo una serie de reuniones y conferencias internacionales y nacionales decisivas que pueden jugar un papel decisivo en ese esfuerzo.

** Desde el 31 de mayo hasta el 2 de junio: El diálogo de Shangri-La sobre cuestiones de seguridad que se inició ayer, con la presencia de los ministros de defensa y jefes militares de 38 países, entre ellos el secretario de Defensa de Estados Unidos, Patrick Shanahan, y el ministro de Defensa de China, Wei Fenghe. El sentir de la mayoría de los participantes lo expresó el anfitrión de la conferencia, el primer ministro de Singapur, Lee Hsien Loong, cuyo discurso de bienvenida se tituló “La importancia de las relaciones estables entre Estados Unidos y China para la región y el papel que pueden jugar los Estados más pequeños para reforzar el orden mundial multilateral”.

** Del 3 al 5 de junio: El Presidente Donald Trump visitará el Reino Unido, en un momento en que la mentada “relación especial” entre el Reino Unido y Estados Unidos se encuentra en un punto de ruptura ruidosa, como resultado de las pruebas que han salido al dominio público sobre el papel central que jugó la inteligencia británica en el intento de golpe de Estado del Rusiagate contra el Presidente Trump, a través de sus piezas como Robert Mueller. Los británicos temen que Trump pueda muy bien “cantársela” a los británicos en su cara, por su papel pérfido en el sabotaje a sus esfuerzos para forjar buenas relaciones con China y con Rusia. Eso podría significar un viraje hacia el tipo de participación de Estados Unidos en la Franja y la Ruta que tanto necesita la crisis estratégica actual.

Los expertos eruditos en ambos lados del Atlántico comentan que las relaciones entre Estados Unidos y el Reino Unido se encuentran en su punto más bajo desde la crisis de Suez de 1958, un deterioro que los británicos tratan de revertir mediante la creación de una confrontación de Guerra Fría entre Estados Unidos y China, del tipo exactamente que promueve el ex jefe del MI-6, sir Richard Dearlove, por cierto, uno de los iniciadores del Rusiagate.

** Del 5 al 7 de junio: El Presidente de China, Xi Jinping, visitará Rusia, y dará un discurso magistral en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo, en donde se espera que reiterará el ofrecimiento de china a Estados Unidos a que abandone su precipitación hacia una guerra comercial total, y más bien se una a China como socios iguales en la Franja y la Ruta.

Trump ya ha planteado la posibilidad de reunirse con Xi y con Putin en la cumbre del G-20, una ocasión en la que Estados Unidos puede aceptar a cooperar con la IFR, y dar los primeros pasos para establecer una reorganización del sistema económico global al estilo de un Nuevo Bretton Woods, según los lineamientos que ha especificado Lyndon LaRouche.

Para impedir la realización de este potencial, los británicos procurarán que Estados Unidos se hunda en una guerra comercial y económica total con China, con el ataque a sus compañías insignia de tecnología avanzada como Huawei. Son también los británicos a quienes les interesaría que Estados Unidos adopte un enfoque similar contra México.

Trump podría devolverle la jugada a los británicos en junio. Podría aprovechar su viaje al Reino Unido para exponer públicamente el papel de los británicos en el conato de golpe de Estado contra su gobierno. Podría coincidir con el Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para resolver los problemas de la migración y del narcotráfico en la frontera a través de grandes proyectos de desarrollo en el sureste de México y en Centroamérica, e invitar a China y a su IFR para que participe en ellos también. Y Trump se podría reunir luego con los Presidentes Putin y Xi en la cumbre del G-20, y comenzar el proceso de cooperación global con la IFR. Como lo señaló Helga Zepp-LaRouche en su videoconferencia internacional del 30 de mayo, la única salida de la crisis actual, es “el paquete completo diseñado por mi esposo [el finado Lyndon LaRouche], con un programa de crédito internacional estilo Nuevo Bretton Woods, porque un nuevo crac financiero pende sobre nosotros como una espada de Damocles”.