Delegación mexicana de alto nivel en Washington insiste: solo el desarrollo económico puede resolver la crisis migratoria

5 de junio de 2019

4 de junio de 2019 — Luego del anuncio del Presidente Trump de la semana pasada, en el sentido de que impondrá aranceles punitivos a las importaciones mexicanas, hasta que el gobierno de México tome medidas para detener el flujo de migrantes hacia Estados Unidos, el Presidente Andrés Manuel López Obrador desplegó una misión diplomática del más alto nivel a Washington para reunirse con funcionarios del gobierno de Trump y procurar una solución conjunta en base a la colaboración y a una “visión común” para el desarrollo económico regional y no en base a acciones punitivas.

La misión la encabeza el Secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, e incluye al Secretario de Agricultura, Víctor Villalobos Arámbula, a la Secretaria de Economía, Graciela Márquez Colín, y al director de la sección para Norteamérica de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Jesús Seade. Se reunirán con el Secretario de Estado, Mike Pompeo, el miércoles 5, y en el ínterin tendrán reuniones con otros funcionarios del gobierno de Trump.

Luego de que el Presidente Trump publicó un tuit el domingo 2 donde critica el despliegue de la delegación mexicana, Ebrard dio una conferencia de prensa temprano el lunes 3 en la embajada de México en Washington, para dar a conocer la postura de México. Junto con sus colegas, Ebrard puso de relieve que el único enfoque razonable a la crisis de la emigración, es garantizar la implementación de un programa de desarrollo económico que el gobierno mexicano ha planteado desde diciembre pasado, y que se presentó formalmente el pasado 20 de mayo, para el desarrollo del sur de México y del Triángulo Norte de Centroamérica.

Asimismo, Ebrard y sus colegas también advirtieron sobre las pérdidas que sufrirían tanto a los productores mexicanos como estadounidenses si se imponen los aranceles. La imposición de aranceles, junto con la cancelación de los programas estadounidense de ayuda a Centroamérica, van a ser contraproducentes, “y no van a reducir el flujo de migrantes”, señaló Ebrard. Por el contrario, estas medidas causarán una “inestabilidad financiera” y reducirán la capacidad de México para hacer frente a los lujos migratorios “o para ofrecer alternativas a los nuevos migrantes”. El flujo de migrantes a Estados Unidos proviene principalmente de Centroamérica, no de México, señaló, a la vez que informó que desde diciembre pasado a mayo de este año, México ha detenido a 80,537 personas y las regresó a sus países de origen, la mayoría de países del Triángulo Norte. Estas acciones se hicieron con un costo financiero significativo, dijo Ebrard, ya que México aporta a los migrantes albergue, comida, transporte y atención médica.

“Estamos aquí en Estados Unidos no solo para hablar”, explicó, “sino para plantear medidas exitosas... México está preparado para trabajar con Estados Unidos para hacer frente a los problemas de interés común. Tenemos fe en el diálogo y en la política como instrumento para evitar una confrontación costosa e innecesaria. Creemos que nuestras naciones pueden llegar a un acuerdo sobre cómo hacer frente a un problema en el que tenemos enfoques diferentes. No hay límites, excepto los que señala la Constitución mexicana y la defensa de la dignidad de México”, señaló.