Continúan pláticas entre Estados Unidos y México; algún avance, pero ningún cambio en la cuestión de los aranceles punitivos

7 de junio de 2019

7 de junio de 2019 —Las pláticas entre la delegación mexicana que está de visita en Washington, encabezada por el secretario de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard, con funcionarios del Departamento de Estado de Estados Unidos, terminaron el jueves 6 por la tarde sin haber llegado a ningún acuerdo, y continúan hoy viernes 7, como anunció Ebrard. El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, y el secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, quienes iniciaron las pláticas el día anterior, salieron de viaje, por lo cual las pláticas estuvieron a cargo del Departamento de Estado con la participación de abogados de la Casa Blanca.

Un funcionario de alta jerarquía de la Casa Blanca que fue citado por el periódico Wall Street Journal informó que hubo un avance significativo en estas negociaciones, aunque aparentemente no lo suficiente como para cambiar la imposición de aranceles del 5% para el próximo lunes 10 de junio, a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos. Esta fuente anónima dijo que el gobierno de Trump se siente alentado por las medidas que ha dispuesto México hasta ahora, sin embargo Sarah Sanders, secretaria de Prensa de la Casa Blanca, emitió una declaración ayer tarde donde dice que “la posición de Estados Unidos no ha cambiado y seguiremos con los aranceles como estaba programado”.

El vicepresidente Pence declaró desde Pennsylvania en el mismo sentido, según informó la agencia noticiosa Bloomberg. Dijo también que se sentía alentado por las pláticas, pero que se tenía que hacer “más" para evitar imponer los aranceles del 5% el próximo lunes.

Según trascendió, México presentó un plan para intensificar acciones legales en la frontera sur de México con Guatemala, con el incremento del despliegue de tropas, así como también medidas de control de narcotráfico más fuertes. El gobierno de López Obrador está resistiendo las presiones de Estados de Unidos a ser designado como un “tercer país de refugio”, lo cual quiere decir que los inmigrantes que entren en México provenientes de Honduras, El Salvador o Guatemala, no podrían pedir asilo en Estados Unidos. Entre otras exigencias, Estados Unidos quiere que México invierta más en su programa de “quédate en México”, mediante la cual los inmigrantes reciben un permiso para trabajar en el país.