“¿Hay alguien que recuerde cómo empezó el Rusiagate?”

12 de junio de 2019

11 de junio de 2019 — El profesor Stephen Cohen escribió el 30 de mayo en la revista progresista The Nation, la más antigua de EU, que si siguen con la mentira del Rusiagate, Estados Unidos se enfrentará a una amenaza existencial a su democracia, porque no se ha calculado cabalmente “el daño que ha infligido el Rusiagate a las instituciones democráticas de Estados Unidos —incluyendo a la Presidencia y al proceso electoral— y sobre la percepción nacional e internacional de la democracia en Estados Unidos”, incluso hasta el grado de arriesgar una guerra nuclear al inhibir la diplomacia presidencial.

Bajo una foto del ex Director de Inteligencia Nacional James Clapper, sentado junto a el ex director de la CIA John Brennan (en un escenario noticioso de CNN, por supuesto), Cohen se burla de la explicación “ortodoxa” del Rusiagate, de que “altos funcionarios perspicaces de las agencias de inteligencia del Presidente Obama, en particular de la CIA y del FBI, detectaron ‘contactos’ verdaderamente sospechosos entre la campaña presidencial de Trump y los rusos”, para llegar eventualmente a su explicación (también en su libro, como lo destaca) de que “las agencias de inteligencia de EU emprendieron una operación para dañar, si no destruir, primero la candidatura y luego la presidencia de Donald Trump”.

Cohen se muestra optimista sobre las posibilidades que tiene el Procurador General Barr, y elogia la designación de John Durham como cabeza de la investigación, aunque incluye el pronóstico del senador Chuck Schumer de que la comunidad de inteligencia “antes del domingo iba a tener seis diversas formas” para tomar represalias como forma de autoprotección. ¿Cuál va a ser el “problema más peliagudo” de Barr? Los medios de comunicación en EU: en vez de admitir honestamente que los utilizaron, dijo, “casi unánimemente han cubierto y transmitido de manera negativa, casi antagónicamente, la investigación de Barr y en verdad hasta la persona de Barr... Tal pareciera ser el pánico de los medios sobre la investigación de Barr al Rusiagate, quien ha prometido desclasificar documentos relacionados al caso”.

Como conclusión, Cohen ofrece un tuit irónico del periodista británico John O’Sullivan: “Espiagate [sic] es el primer escándalo estadounidense en donde el gobierno quiere que los hechos se publiquen transparentemente en tanto que los medios los quieren encubrir”.