¿Para cuándo va a lanzar la Reserva Federal la próxima ola hiperinflacionaria de Emisión Cuantitativa?

18 de junio de 2019

18 de junio de 2019 — La Reserva Federal de EU lleva a cabo su reunión mensual los días 18 y 19 de junio, y hay una enorme campaña en marcha en los medios financieros para presionar a la Reserva para que empiece de nuevo con la mentada “Emisión Cuantitativa” (EC) —la impresión de dinero inorgánico para prestarlo sin intereses a los bancos— y reducir las tasas de interés, etc. Esta política hiperinflacionaria lunática, en los ojos de Wall Street y de la City de Londres, es el único instrumento que tienen a la mano para evitar otro estallido mayor del sistema financiero transatlántico.

Cómo algo típico de esta campaña de presiones, hay un artículo hoy en el portal financiero Market Watch, que dice que “Un recorte sorpresivo de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal podría ser la mejor decisión... En términos del tabú en contra de las sorpresas para los mercados, ¿qué tiene de malo una buena sorpresa? ¿No es una sorpresa el modo eficaz de conseguir el mayor disparo para nuestros billetes?”

El mismo artículo señala que “un recorte de las tasas esta semana es un resultado poco probable”, en parte porque “se muestran reacios a adelantarse a la reunión del G-20 de fines de este mes y la posibilidad remota de una resolución a la guerra comercial EU-China”. Pero en cualquier caso, dicen esperanzados, un recorte en las tasas viene pronto.

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, también está haciendo declaraciones en las que promete igualmente dinero rápido y fácil según lo necesiten los bancos.

El transfondo de estos acontecimientos es que, durante los últimos años, el BCE había tomado la delantera en los programas de EC global, mientras que la Reserva Federal de EU estaba disminuyéndolo. Pero eso ha llegado a su fin y la Reserva está a punto de reanudar esta juerga hiperinflacionaria. Frene a este crecimiento, la EC acumulada desde 2008, el total de derivados financieros en el mundo cayó desde un tope de $1,500 billones de dólares en el 2013, a unos $1,100 billones en 2016 (el período en el que la Reserva redujo la EC) y ahora han aumentado ligeramente desde entonces, a poco menos de $1,300 billones en 2018.

En otras palabras, el sistema financiero global está en la fase de desintegración que describe la tercera variante de la famosa pedagogía de la “Triple Curva” de Lyndon LaRouche, donde el aumento de las tasas de agregados monetarios en expansión no pueden evitar que se contraiga la burbuja especulativa del total de agregados financieros. En otras palabras, las grandes instituciones financieras internacionales tienen que correr más rápido nada más para poder seguir en el mismo sitio. Este es un indicio seguro de un nivel de insolvencia general que apunta hacia un estallido inexorable, como hemos estado informando.