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La “diplomacia bélica” del imperio británico para el G20 a todo vapor; también la alternativa del movimiento de LaRouche por un nuevo paradigma global

19 de junio de 2019
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El Presidente Donald J. Trump y el Presidente de la Federación Rusa, Vladimir Putin, el 16 de julio de 2018 (foto oficial de la Casa Blanca por Shealah Craighead).

19 de junio de 2019 — El imperio británico está empeñado en impedir que el Presidente Donald Trump se siente junto al Presidente de Rusia, Vladimir Putin, al de China, Xi Jinping, y al primer ministro de India, Narendra Modi, en la próxima cumbre del G20 que se llevará a cabo los días 28 y 29 del presente en Osaka, Japón, para abordar los principales problemas del planeta en un espíritu de cooperación. Temen que podría surgir rápidamente todo un nuevo orden económico mundial a partir de una cooperación tal, que llevaría a su imperio a su muy merecido final.

Para impedir eso, los británicos y sus aliados en Washington están decididos a desatar una guerra en el Medio Oriente, ataques cibernéticos en masa contra la infraestructura de Rusia, guerra económica contra China, y ejecutar un golpe de Estado de facto contra el Presidente Trump a fin de tener manos libres para perpetrar esas políticas. A consecuencia de esto, el peligro de una escalada hacia una guerra termonuclear real entre Estados Unidos y Rusia y China, es mayor que en cualquier momento desde la Crisis de los Misiles Cubanos de 1962.

Putin ha advertido que “si no controlamos este ‘feroz dragón’, si dejamos que se escape, Dios guarde la hora, esto podría llevar a una catástrofe global”. Los diplomáticos rusos se han hecho eco del tono y la substancia de estas declaraciones casi a diario. El Consejero de Estado de China y ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, le ha advertido a Estados Unidos que “no abran una caja de Pandora” con sus provocaciones en torno a Irán.

A pesar de estos peligrosos acontecimientos, el Presidente Trump llamó por teléfono al Presidente Xi Jinping el martes 18, y anunció después que los dos mandatarios tendrán una “reunión ampliada” en las márgenes de la cumbre del G20. A su vez, Xi declaró que estaba preparado para “intercambiar puntos de vista sobre cuestiones fundamentales que tienen que ver con el desarrollo de las relaciones entre China y Estados Unidos”. En cuanto a una posible reunión entre Trump y Putin, no se ha acordado nada todavía en este respecto.

Pero la confirmación de la reunión entre Trump y Xi es un paso alentador, aunque ninguna cantidad de buena voluntad en sí misma es suficiente para llegar a una solución a la crisis de desintegración que está desgarrando a todo el sistema financiero y político transatlántico. Eso requiere un viraje hacia todo un Nuevo Paradigma en la economía, en las relaciones políticas, en el mismo modo de pensar, un nuevo renacimiento como el que está presente en principio en la vida y obras de Lyndon LaRouche.

Con esta idea clara en mente, y con la apremiante urgencia de la crisis estratégica que tenemos encima, el movimiento de LaRouche presentará este viernes 21 de junio dos videos sobre Lyndon LaRouche. Un documental demoledor sobre su juicio y encarcelación; otro, el homenaje del 8 de junio sobre “El triunfo de Lyndon H. LaRouche, Jr.”. Ambos videos en conjunto demandan la plena exoneración de LaRouche, de tal modo que sus ideas puedan ser adoptadas por la Presidencia de Estados Unidos y por el mundo entero en este momento de crisis existencial.

Helga Zepp-LaRouche tocó el meollo de la cuestión en un breve video grabado que envió al foro sobre la Iniciativa de la Franja y la Ruta que se realizó el 16 de junio en Los Angeles, California, copatrocinado por el Instituto Schiller y el Consulado de la República Popular de China, el cual contiene el siguiente mensaje:

“Lo que queremos es alentar a que todo un coro de países de todo el mundo, emita el mismo mensaje: Queremos cooperar con la Iniciativa de la Franja y la Ruta, pero muy enfáticamente insistimos en que Estados Unidos debe ser parte de ella. Porque no creo que de otro modo se pueda hallar una solución a los problemas urgentes del mundo, y muchos problemas urgentes, no solo la guerra comercial entre Estados Unidos y China, que ha molestado a la gente en China, sino también, como lo señaló el Presidente Putin en el reciente Foro Económico Internacional de San Petersburgo, el modelo de la globalización se está deteriorando actualmente.

“Así que, esperamos que en la cumbre venidera del G20 en Osaka, a fines de este mes, los Presidentes de Estados Unidos, de Rusia, de China, y el primer ministro de India, decidan implementar un nuevo sistema de crédito, un Nuevo Sistema de Bretton Woods, porque es urgente evitar el peligro de un próximo derrumbe financiero del sistema financiero occidental. Si esa implementación llega a suceder, otros países se unirían.

“Y creo que nos encontramos en una época histórica en la que realmente vemos el desarrollo de un potencial de civilización completamente nuevo. Tenemos que ver en dónde se supone que debe estar la humanidad dentro de 100 años... Creo que si nos concentramos en eso, y en las metas comunes de la humanidad, entonces la hermosa visión del Presidente Xi Jinping, de que haya una comunidad compartida para el futuro de la humanidad, puede llegar a ser realidad”.