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Para detener la Tercera Guerra Mundial, urge exonerar a Lyndon LaRouche

27 de junio de 2019
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26 de junio de 2019 – El Instituto Schiller anunció este martes 25 el estreno de su video documental en español “El triunfo de Lyndon LaRouche”, sobre el homenaje y concierto en memoria de Lyndon H. LaRouche, que se celebró el 8 de junio en Manhattan, luego de su fallecimiento el pasado 12 de febrero de este año, es.larouchepac.com/20190625. Este video va de la mano del nuevo video en inglés de LaRouchePAC “El caso LaRouche: primer trabajo de sicario de Robert Mueller” action.larouchepac.com/exonerate, publicado el 21 de junio, y su cortometraje en español es.larouchepac.com/20190620-0

En conjunto, los dos videos constituyen una demanda contundente para que Lyndon LaRouche sea exonerado, no solo porque su encarcelación fue una atrocidad judicial, sino porque el mundo necesita con urgencia sus ideas en este momento tan peligroso de la historia. El mundo se halla en verdad al borde de una Tercera Guerra Mundial. Como lo señaló el 21 de junio la viuda de LaRouche, y fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche:

“¿Quién sigue dormido y sabe que estamos al borde de la Tercera Guerra Mundial? Esta persona no está en el mundo real. Estamos más cerca de la Tercera Guerra Mundial que en cualquier otro momento. Yo diría, de todo el período de la posguerra. Ese peligro no se ha ido aún. Creo que es muy bueno que Trump haya intervenido en el último momento [para detener los ataques aéreos contra Irán], pero fue ¡10 minutos antes del ataque! La gente tiene que darse cuenta que no es ninguna broma.... Si esto hubiese sucedido, pudimos haber estado rumbo a la Tercera Guerra Mundial ya; y no es ninguna exageración”.

El principal enemigo internacional de esta ofensiva bélica dirigida por el imperio británico, durante toda su vida adulta, fue Lyndon LaRouche, y su proceso judicial y satanización en los medios noticiosos durante toda la década de 1980, fue una exigencia del gobierno británico a las autoridades estadounidenses desde 1982. Seis días después del fallecimiento de LaRouche en febrero de este año, el diario The Times de Londres seguía publicando ataques en su contra. Ese partido belicista ha tratado de derrocar al Presidente Trump por tres años; luego de fracasar en ello, ahora intenta llevarlo a la guerra.

Trump tiene un arma explosiva en contra de esto: Reabrir el caso LaRouche, y propiciar su exoneración póstuma.

Como lo señaló la señora Zepp-LaRouche: “Puede ser que no sea obvio para mucha gente, pero si Lyndon LaRouche no es exonerado, yo no creo que podamos parar el empecinamiento por la Tercera Guerra Mundial. Porque su exoneración, y la neutralización de la maquinaria de guerra que lleva al mundo hacia la Tercera Guerra Mundial, es una y la misma cosa. Porque fue ese mismo aparato que procesó a mi esposo —a pesar del hecho de que era totalmente inocente de todas las acusaciones— que constituye exactamente el partido bélico que empuja al mundo al borde la extinción”.

Por este motivo, reiteró Zepp-LaRouche, “nuestro objetivo es que estos videos circulen por todos lados y actuar en consecuencia; lo cual significa que tenemos que lograr la exoneración de Lyndon LaRouche”.

Cabe señalar que fue ese mismo aparato, centrado en el Departamento de Justicia y su FBI, el que orquestó el golpe de Estado contra Dilma Rousseff y el encarcelamiento de Lula en Brasil, a través de su marioneta el juez Sergio Moro. Y ese aparato quiere hacer lo mismo con Cristina Fernández de Kirchner en Argentina. Es un aparato político que está dispuesto a hacer cualquier cosa para impedir la creación de un Nuevo Orden Económico Mundial justo, un Nuevo Paradigma para sustituir a su quebrado sistema globalista.

Lyndon LaRouche testificó el 1º de septiembre de 1995, ante una prominente comisión que investigaba la brutal conducta indebida del Departamento de Justicia, sobre los principales motivos de su persecución judicial, entre los cuales está su propuesta para resolver la crisis financiera global:

“Entre 1982 y 1983, hubo dos cosas que provocaron enormemente a mis enemigos. Número uno… yo propuse que la crisis de la deuda [de México] se aprovechara como la oportunidad para realizar una acción unificada de parte de varios gobiernos de los países de Sudamérica y Centroamérica, para forzar una reforma en las relaciones de deuda internacionales y forzar una reforma en las relaciones monetarias internacionales. Este informe se titulaba “Operación Juárez”, sobre todo debido a la relación del Presidente Lincoln con México durante el período en que Lincoln fue Presidente, con la idea de que era del interés de Estados Unidos aceptar y patrocinar esa reforma para apoyar a estos países en la libertad para reanudar el desarrollo que ellos habían querido. Este informe se publicó en agosto de 1982, irónicamente, unas cuantas semanas antes de que estallara la gran crisis de la deuda de México de 1982, y se le presentó también al gobierno de Estados Unidos, al Consejo de Seguridad Nacional, para la información del Presidente en ese momento… Este fue uno de los problemas entre Henry Kissinger y sus amigos, y yo”.