Renunció el embajador del Reino Unido en Washington; histeria en Londres por el deceso de la “relación especial”

11 de julio de 2019

11 de julio de 2019 – El embajador británico, sir Kim Darroch, renunció oficialmente en una carta fechada el miércoles 10 de julio, en la cual declara que “la situación actual hace imposible para mí cumplir con mi papel como me gustaría”. Como si dijera que la “relación especial” sigue intacta, Darroch agradece a quienes en Gran Bretaña y en Estados Unidos le han ofrecido su apoyo durante los últimos dos días, y declara que “esto me hizo ver la profundidad de la amistad y de lazos estrechos entre nuestros dos países”.

Desde los escalones más altos del establecimiento británico emanan fuertes ruidos, desde diplomáticos retirados y funcionarios del gobierno, miembros del parlamento, lords y damas, de ataques directos a Donald Trump por su afrenta en aseverar que Estados Unidos no es una colonia y que no necesita a tipos como Kim Darroch. Los conservadores (Tories) culpan al ex secretario del Exterior, Boris Johnson, por la renuncia de Darroch, y lo acusan de no haber apoyado públicamente a Darroch en el debate que tuvo el martes 9 por la noche con el actual secretario del Exterior, Jeremy Hunt, para ver quién va a sustituir a Theresa May como primer ministro. El parlamentario y funcionario de la Oficina del Exterior, Alan Duncan, acusó a Johnson de “negligencia despreciable” por arrojar al pobre de Darroch “debajo del autobús.”

¿Pobre Darroch? Para que no haya dudas de que fue un actor clave en las operaciones británicas para tumbar a Donald Trump, consideren la referencia que hizo el Daily Mail del martes 9 de julio, de la existencia de un memorando secreto que escribió Darroch inmediatamente después de la elección de Trump en noviembre de 2016, el cual reseñó el Sunday Times de Londres el 13 de noviembre de 2016. Darroch sugiere que el Reino Unido podría explotar muy bien la “falta de experiencia” de Trump en el cargo, ya que “el Presidente electo es sobre todo un extraño entre los políticos, y una cantidad desconocida, cuyos pronunciamientos de campaña pueden revelar sus instintos, pero que seguramente evolucionarán y en particular, estará abierto a la influencia externa si se le encauza correctamente... Nosotros debemos estar bien colocados para hacer esto”.

Entonces, detrás de los alaridos de indignación hay una histeria desatada porque la relación especial se está desmoronando y Londres está perdiendo el control.

Entre otros conservadores prominentes que se dan golpes de pecho, se cuentan:

** El ex secretario del Exterior, sir Malcolm Rifkind: El “extraño y chiflado” es Trump. “Yo puedo pensar de algunas personas para quienes esa descripción le ajustaría perfectamente. Uno de ellos vive en la Casa Blanca... Los tuits del señor Trump han estado saliendo ya durante dos años. La mayoría de Estados Unidos ignora la mayor parte de esos. No hay motivo por lo cual no deberíamos hacer lo mismo”.

** Lord Heseltine, ex viceprimer ministro conservador: “Esto es característico de lo que hace [Trump]. Es particularmente lamentable cuando se aplica a algo que tiene que ver con este país. Despotrica de una manera que está totalmente por debajo de la dignidad del cargo”, le dijo al diario Daily Mail.

** Sir Christopher Meyer, ex embajador del Reino Unido en Washington, le dijo al programa Radio 4 de la BBC, que Trump es “inseguro... de lo cual el mismo sir Kim puede dar testimonio”. Quienquiera que haya filtrado los cables oficiales, fue alguien “que tenía la intención, deliberadamente, de sabotear el trabajo de embajador de sir Kim, para hacer insostenible su posición, y para reemplazarlo por alguien más agradable al responsable de las filtraciones”.