Identifican los cables de Darroch con el expediente de Steele

12 de julio de 2019

12 de julio de 2019 — “Nuevo expediente profundiza las sospechas de Trump hacia el principal aliado de Estados Unidos”, es el encabezado del artículo del diario Washington Times que se publicó el martes 9 de julio, firmado por Rowan Scarborough, quien destaca el papel de los británicos en el intento de golpe del “Rusiagate” en contra del Presidente Donald Trump. El recién renunciado embajador británico en Washington, sir Kim Dorrach, fue un actor central en toda esa operación, y Scarborough califica el conjunto de los cables filtrados de Darroch como un segundo expediente contra Trump, luego del primero que compiló el operativo del MI6 británico, Christopher Steele. Estos dos expedientes, señala Scarborough, han profundizado “las sospechas del Presidente hacia la relación especial entre Estados Unidos y el Reino Unido”.

Al igual que el expediente de Steele, conformado por 17 memorandos, a solicitud de sus amigos del Partido Demócrata, Darroch produce su “expediente” en segmentos, “cargados de veneno contra Trump”. Según Scarborough, ya antes de que salieran a la luz los cables de Darroch, “el Presidente Trump ya tenía muchas sospechas sobre el papel del gobierno británico en la investigación que le hicieron a él y a sus aliados sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016”.

Steele, por supuesto, “compartió sus chismes con el cuartel central del MI6, lo cual plantea la interrogante de si los jefes del espionaje de Londres creían en las imputaciones penales contra el señor Trump, y si ellos diseminaron el material entre el gabinete del Reino Unido”. En el caso de Darroch, hay cables que cubren dos años de las actividades de Darroch; llegaron a la Oficina del Exterior y la Mancomunidad, “desde donde fueron distribuidos probablemente a los asientos del poder, entre ellos No. 10 Downing St.”, es decir, la sede del primera ministro.

Luego de que salieron a la luz los cables de Darroch, el ex voluntario de la campaña de Trump, George Papadopoulos, sacó un tuit, donde decía: “El escándalo entre Estados Unidos y el Reino Unido que va a capturar los titulares esta semana, se trata del MI6, en coordinación con la CIA, quienes condujeron a Stefan Halper en Londres hacia mí”. Scarborough repasa el papel de Stefan Halper para entrampar a Papadopoulos, y recuerda que Halper “es socio de negocios de Richard Dearlove, el ex director del MI6”.

Papadopoulos señala que “el Reino Unido sabe que el Presidente y el Congreso conocen y entienden la interferencia del Reino Unido en las elecciones de 2016 y ahora tratan de salir delante de la información desclasificada que va a captar los titulares de los diarios. El Reino Unido no es más que un estorbo para los intereses de Estados Unidos en esta nueva era”.

En cuanto al Rusiagate, Scarborough señala que los cables de Darroch, “atacan prácticamente todos los aspectos del gobierno del señor Trump, hasta los escándalos, Rusia, comercio e Irán... El embajador repite la línea del Partido Demócrata de que el señor Trump de algún modo está endeudado con Moscú”. Darroch escribió en uno de los cables que “una posible conspiración Rusia-Trump: no se puede descartar lo peor”.