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Un sistema en bancarrota exige la despoblación

18 de julio de 2019
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En un debate con miembros del Parlamento Europeo, el 16 de julio de 2019, Ursula von der Leyen planteó su visión como presidente de la Comisión Europea (fuente: "CC-BY-4.0: © European Union 2019 – PE").

17 de julio de 2019 — El martes 16 de julio, la ministra de Defensa de Alemania, Ursula von der Leyen, fue electa con un pequeño margen como la nueva presidente de la Comisión Europea. Como parte del proceso de recabar los votos necesarios en el Parlamento Europeo totalmente reacio, dio un espeluznante discurso para promover el programa de larga data del imperio británico de fascismo verde para despoblar masivamente al planeta.

La fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, dio la voz de alarma de inmediato sobre el discurso de Von der Leyen, y de las implicaciones más amplias del mismo. En una plática con sus asociados, Zepp-LaRouche señaló que lo que está en marcha realmente es un enorme esfuerzo para hacer exactamente lo que había planteado desde 2011 el principal promotor de la despoblación y fanático del cambio climático, Hans Joachim “John” Schellnhuber, CBE, con su llamado para la “Gran Transformación de la economía mundial, la descarbonización del mundo, que según él tiene una capacidad de carga de solo mil millones de personas. O como lo señaló el mentor de la superestrella verde, la niña Greta Thunberg, en un artículo en 2011, la capacidad de carga del mundo es de solo ¡500 millones de personas!”

Zepp-LaRouche explicó que la fuerza motora detrás de este programa de genocidio es un imperio británico en bancarrota, que difunde intencionalmente el pesimismo por todo el planeta, en especial entre la juventud. “Lo que tenemos por delante es una arremetida total del imperio británico y de la oligarquía, que saben muy bien que su sistema está llegando a su fin. Y como han estado totalmente reacios a cambiar nada desde la crisis sistémica de 2008 en que casi se derrumbó”, han optado ahora por la provocación de guerras y la reducción drástica de la población del planeta. Más aún, “saben que se enfrentan al surgimiento de un Nuevo Paradigma”, que tiene su centro en la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, “al cual ya se han unido 126 naciones y alrededor de 30 organizaciones internacionales prominentes, que representan claramente a la mayoría del mundo, y básicamente han decidido que van a tomar el riesgo”.

“Este es el mismo aparato contra el que estuvo peleando mi difunto esposo, Lyndon LaRouche, con toda la obra de su vida: el movimiento conservacionista británico, el movimiento eugenésico, luego la reconstrucción y reorganización de estos en la forma del Fondo Mundial para la Vida Silvestre, o World Wildlife Fund, y el Club de Roma; todas estas organizaciones que impidieron el desarrollo del Tercer Mundo y que impulsaron explícitamente, al menos el Club de Roma en 1972, la reducción de la población”, agregó Zepp-LaRouche.

En contra de este culto anticientífico al pesimismo, ha empezado a cubrir al mundo una ola de optimismo, específicamente en torno al 50 aniversario del alunizaje del hombre en la Luna (que incluye el compromiso del Presidente Donald Trump para reanudar la misión espacial) pero más ampliamente en torno a las medidas que se han adoptado en Asia en torno al Nuevo Paradigma basado en el desarrollo económico y la paz. En la cumbre del G-20 del 28 y 29 de junio en Osaka, Japón, se dieron pasos importantes de avance en esa dirección, en especial en las destacadas reuniones al margen que tuvo el Presidente Trump con el Presidente Vladimir Putin de Rusia y el Presidente de China, Xi Jinping, a pesar de los esfuerzos febriles de Londres para impedir que sucedieran. Ahora nos encontramos en el momento en que se tiene que concretar ese avance, a fin de mantener el impulso positivo y ocasionar un verdadero cambio estratégico. En el frente de Rusia, el 17 de julio se inician las pláticas de desarme en Ginebra, y aunque ningún lado espera realmente ningún avance significativo (en especial porque Estados Unidos sigue hablando de incluir a China en las pláticas de reducción de armas, cosa que los chinos ya han rechazado) cuando menos Estados Unidos y Rusia se sentarán a platicar. En el frente de China, la cuestión es, ¿cuándo empezará la conversación personal de nuevo entre los dos equipos negociadores? El secretario del Tesoro de EU, Mnuchin, dijo que se espera una segunda llamada telefónica desde la reunión de Osaka entre los negociadores chinos y estadounidenses, y si todo sale bien, seguirá entonces una reunión personal. Sin embargo, sigue habiendo un ambiente de tensión sobre los asuntos económicos, sobre Taiwán y otros temas.

Como lo señaló Helga Zepp-LaRouche, “nos encontramos en un punto de inflexión absoluto. Tenemos que hacer que la gente entienda que el optimismo es el poder de Prometeo; es el poder de la creatividad, es el poder de la humanidad, porque podemos visualizar hacia donde debe ir la humanidad, y para eso no hay límites”.