China responde de manera tajante a las amenazas de mayores aranceles; Pompeo siguen con sus gastadas calumnias

3 de agosto de 2019

3 de agosto de 2019 — En respuesta al anuncio que hizo el Presidente Donald Trump en uno de sus tuits el jueves 1º de agosto, que impondría aranceles de un 10% sobre los $300,000 millones de dólares en importaciones chinas que aún quedan sin aranceles, el Consejero de Estado y Ministro del Exterior chino, Wang Yi, declaró que agregar aranceles “definitivamente no es la manera constructiva de resolver las fricciones económicas y comerciales”.

En el informe diario a la prensa del viernes 2 de agosto, la vocera del Ministerio del Exterior, Hua Chunying, advirtió que el anuncio sobre aranceles “es una seria transgresión al consenso al que llegaron los Presidentes de China y de Estados Unidos en Osaka, y va en contra de la dirección correcta. No ayudará a resolver los problemas. China deplora y se opone con firmeza a ello. Si Estados Unidos en efecto imponer más aranceles, China tendrá que tomar medidas compensatorias para defender sus intereses básicos y el interés fundamental del pueblo chino. Estados Unidos será responsable de todas las consecuencias que resulten”.

La escalada en las fricciones comerciales y la imposición de más aranceles, “no satisface a los intereses del pueblo chino, ni del pueblo estadounidense ni del mundo entero”, declaró Hua, y señaló que esas acciones tendrán un impacto negativo en la economía mundial. “China piensa que no hay ningún ganador en una guerra comercial. No queremos una guerra comercial, pero no tenemos miedo de pelearla. China no acepta ninguna presión, amenaza ni chantaje. En cuestiones importantes de principios, no cederemos ni siquiera un tantito”, agregó. Asimismo, expresó la esperanza de que Estados Unidos “pierda toda ilusión, corrija sus errores y regrese al camino correcto de resolver las diferencias mediante la consulta sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo”.

Por su parte, el secretario de Estado de EU, Mike Pompeo, obviamente no recibió el mensaje. Como informó Reuters, en un discurso que dio en Bangkok en una reunión de dirigentes jóvenes de la región, salió con su desvarío de siempre, de que China es culpable de prácticas comerciales desleales, “que socavan la competencia... Hay implicaciones negativas por décadas del mal comportamiento de China”. En una referencia poco disfrazada a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, sermoneó a los asistentes con el cuento de que las inversiones estadounidenses “no sirven a un gobierno... No sirven a un partido político, y francamente, tampoco a las ambiciones imperiales de un país. Nosotros no financiamos puentes para cerrar brechas de lealtad. Pregúntense esto, ¿quién fomenta realmente la autosuficiencia y no la dependencia? ¿Inversionistas que trabajan para satisfacer las necesidades de sus consumidores, o quienes les ponen la trampa de la deuda?”.