Brasil reitera que NO son una colonia. Rechaza el “ofrecimiento” del G7

28 de agosto de 2019

28 de agosto de 2019 — El gobierno brasileño no se dejó encandilar con el fondo de $20 millones de dólares “para la reforestación del Amazonas” que obtuvo el Presidente de Francia, Emmanuel Macron, del Grupo de los 7 (G7). Macron repite la premisa falsa de que “el bosque del Amazonas es un objeto de todo el planeta” porque es “el pulmón del planeta”, y cuando anunció el fondo dijo que no les podemos permitir “que destruyan todo”.

“Rechazamos [el fondo] porque vemos la interferencia.... La ayuda del G7 se decidió sin Brasil”, le dijo esta mañana Fernando Serra, embajador brasileño en Francia, a la red de televisión francesa BFM TV. Onyx Lorenzoni, jefe del gabinete del Presidente Jair Bolsonaro, le dijo al servicio de noticias O Globo, que “posiblemente esos recursos sean más importantes para reforestar a Europa... Macron ni siquiera puede evitar un incendio predecible en una iglesia que es parte del patrimonio del mundo, y ¿quiere darnos lecciones respecto a nuestro país?”

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil emitió una declaración sobre la “supuesta” nueva iniciativa relacionada con el Amazonas, donde enumera los diferentes fondos climáticos multilaterales ya existentes que se anunciaron en los años recientes bajo el Acuerdo de París y las Naciones Unidas (UN), muy poco de lo cual ha pasado de ser solo compromisos en papel.

El Presidente Bolsonaro envió un tuit el lunes 26, donde reitera que Brasil rechaza semejante plan “para salvar al Amazonas, como si nosotros fuéramos una colonia o la tierra de nadie”. Informó que había hablado con el Presidente de Colombia, Iván Duque, sobre “la necesidad de un plan conjunto, entre la mayoría de los países que forman el Amazonas, para garantizar nuestra soberanía y patrimonio natural”, lo cual es un enfoque adecuado, pero que fue saboteado por los compromisos ideológicos del gobierno de Bolsonaro con respecto a un cambio de régimen en Venezuela, que deja claro su referencia a “la mayoría”.

Bajo la presión ejercida por los gobernadores de algunos estados amazónicos que piden una mayor ayuda, Bolsonaro dijo el martes 27 que se podría discutir la ayuda de parte del G7, pero solo si Macron se retracta de sus declaraciones que ponen en duda la soberanía de Brasil sobre el Amazonas y de su declaración en la que tildó de “mentiroso” a Bolsonaro.

Daniel Nepstad, “experto” en el bosque amazónico y destacado creyente ferviente del cambio climático, se quejó del escrito de ayer de Michael Shellenberger, articulista de la revista Forbes—en el que dijo que “el tuit de Macron [sobre el Amazonas] tuvo el mismo impacto en los simpatizantes de Bolsonaro, que el efecto que tuvo la declaración de Hillary Clinton que calificó de deplorables a los simpatizantes” de Trump—porque pone en peligro los esfuerzos por vender la “sustentabilidad”.