Hong Kong sigue siendo el centro de la fuga de capitales y otros delitos financieros

14 de septiembre de 2019

14 de septiembre de 2019 — ¿Se han preguntado qué es realmente lo que está detrás de las protestas contra la propuesta nueva ley de extradición en Hong Kong, que fue el detonante de la violenta revolución de color en marcha en la ex colonia de la corona británica?

Resulta que mucho antes de que empezaran las dizque “protestas juveniles pacíficas” en Hong Kong, la comunidad financiera ya estaba alzada en armas contra la propuesta ley de extradición, puesto que representa una amenaza a sus actividades delictivas que siguen sin control en Hong Kong. El 19 de agosto pasado, Kevin Zeese y Margaret Flowers escribieron un artículo en Consortium News (que fue publicado el 18 en su página electrónica “PopularResistance.org”) en donde dan algunos antecedentes del asunto.

“Hong Kong es un centro de las grandes finanzas y también un centro de los delitos financieros. Entre 2013 y 2017, la cantidad de transacciones sospechosas que se reportaron a las agencias del orden público se dispararon desde 32,907 a 92,115. Ha habido una pequeña cantidad de procesamientos judiciales, que se han reducido desde un pico de 167 en el 2014 a 103 en el 2017. Las condenas se redujeron a solo una persona sentenciada a más de seis años tras las rejas en 2017… La propuesta ley [de extradición] cubre 46 tipos de delitos que se reconocen como delitos graves en todo el mundo. Entre ellos, asesinato, violación y ofensas sexuales, asalto, secuestro, infracciones de inmigración, delitos de narcotráfico así como delitos a la propiedad como robo, robos a domicilios, incendios provocados u otros delitos tradicionales. Se incluyen también delitos financieros y de negocios”.

“Meses antes de las protestas callejeras, la comunidad empresarial expresó su oposición a la ley”, explican Zeese y Flowers. “Los dos partidos que favorecen a la clase empresarial le urgieron al gobierno a que eximiera los delitos de cuello blanco de la lista de ofensas incluidas en cualquier acuerdo de extradición futuro. Hubo cada vez mayor presión de parte de los peces gordos empresariales de la ciudad. La Cámara Americana de Comercio, AmCham, una organización de 50 años de edad que representa a más de 1,200 compañías estadounidenses que hacen negocios en Hong Kong, se opuso a la propuesta de ley. La AmCham dijo que dañaría la reputación de la ciudad: ‘Cualquier cambio en los acuerdos de extradición que amplíe en modo substancial la posibilidad de arresto o entrega… de ejecutivos de empresas internacionales que residan o estén de transito en Hong Kong como resultado de acusaciones de delitos económicos que haga el gobierno continental… perjudicaría la percepción de Hong Kong como refugio seguro y confiable para las operaciones de negocios internacionales”, explican los autores.