Joshua Wong abraza a los Cascos Blancos en Berlín

14 de septiembre de 2019

14 de septiembre de 2019 — Joshua Wong, el rostro publico de 22 años del conato de revolución de color que está en marcha en Hong Kong, asistió el9 de septiembre a un acto en Berlín patrocinado por el conglomerado mediático de Alex Springer, para honrar a terroristas, a operativos profesionales en actividades de cambio de régimen y a sus patrocinadores. Entre los invitados a esta fiesta “Bild100”, para acoger tanto a Wong como al jefe de los Cascos Blancos, Raed Al Saleh, estuvo el ministro del Exterior de Alemania, Heiko Maas, y el embajador de Estados Unidos en Alemania, Richard Grenell. Otro invitado de honor: Vitaly Klitschko, el alcalde de Kiev, una luminaria del bloque ahora en desgracia de Petro Poroshenko respaldado por el golpe neonazi de 2014.

Los Cascos Blancos han quedado al descubierto como una parte integral del aparato terrorista de al-Qaeda en Siria, controlado y financiado directamente por los gobiernos británico y estadounidense, aunque el Presidente Donald Trump rompió con ellos en un momento dado. Los Cascos Blancos fueron encontrados falsificando videos en los que alegaban ataques con armas químicas del gobierno de Assad contra civiles, y fueron utilizados para inducir al Presidente Trump a lanzar ataques de bombardeo contra sitios del gobierno sirio, aunque fueron limitados y Trump no terminó de tragarse el anzuelo de lanzar un ataque total contra el gobierno sirio, como quería John Bolton.

El embajador Grenell public un tuit el lunes 9: “Hay gente en este mundo que no solo habla, sino que actúa. El presidente de los Cascos Blancos @RaedAlSaleh3 es uno de ellos”. El tuit lleva una foto de Grenell con su brazo alrededor de Al Saleh.

También a Joshua Wong le sacaron su foto con Al Saleh, y con Heiko Maas, y otros más quizás.

La visita se llevó a cabo un día después de que los alborotadores de Hong Kong, a quienes Wong representa, realizaron una marcha hasta el Consulado de Estados Unidos en Hong Kong, ondeando banderas estadounidenses y lanzando consignas para que Estados Unidos “libere” a Hong Kong. En su marcha hacia el consulado, la turba de alborotadores, vestidos de negro con mascaras y garrotes, destrozaron una estación del metro, provocaron incendios obligando a cerrar la estación, y enfrentaron a la policía que trataba de desalojar la estación.

Wong está ahora en Washington, después de pasar por Nueva York. Todos los centros promotores de cambio de régimen, donde sea necesario para el mercado, le van a abrir sus puertas.