Países de Iberoamérica rechazan activación del Tratado de Río contra Venezuela; se oponen a la amenaza de utilizar fuerza militar

16 de septiembre de 2019

15 de septiembre de 2019 —En el debate que se llevó a cabo en la Asamblea Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) el 12 de septiembre, en donde el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, exigió la activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) de 1947, en contra de Venezuela, varias naciones del continente se opusieron a ello.

México, que no firmó el Tratado, encabezó esta oposición con la declaración contundente de la Secretaría de Relaciones Exteriores, la cual "rechaza categóricamente" la activación del TIAR, y advierte contra cualquier posibilidad que esté contemplando el uso de la fuerza militar contra Venezuela.

La declaración de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana, manifiesta su “profunda preocupación” a la invocación del TIAR con respecto a Venezuela, y advierte que “sienta un peligroso precedente para la democracia, el derecho internacional, la búsqueda de la paz, la solución pacífica de controversias y la no intervención en los asuntos de otros Estados". México mantiene su posición firme de buscar una solución pacífica y se opone rotundamente a la opción de usar la fuerza militar que se contempla en el TIAR, y por esa razón el 6 de septiembre del 2002, México denunció este tratado ante la OEA. Invocar un tratado que prevé intrínsecamente la posibilidad del uso de la fuerza, cuando no existe ningún ataque armado, es contrario a las normas del derecho internacional, en lo que al uso de la fuerza se refiere, recalca la declaración de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

Y, “resultaría aún más grave que un eventual uso de la fuerza se pretendiera enmarcar bajo el concepto de legítima defensa, que de ninguna manera puede invocarse como acción preventiva” advierte el comunicado. En el debate del 12 de septiembre en la OEA, la embajadora de México ante la OEA, Luz Elena Baños Rivas, subrayó que al invocar el TIAR, "nos acercamos peligrosamente a un punto sin retorno". La posición de México, dijo ella, es coherente con lo que se conoce como la Doctrina Estrada, que data de la década de 1930, y que establece que la no intervención en los asuntos internos de otras naciones es un principio fundamental de la política de Relaciones Exteriores de México.

Entre las otras naciones que participaron en este debate, Costa Rica intentó sin ningún éxito que se aprobara una enmienda a la resolución en la que se excluyera el uso de la fuerza militar. Uruguay argumentó que la situación venezolana actualmente no da lugar para una puesta en marcha del TIAR. Costa Rica, Panamá, Perú, Trinidad & Tobago y Uruguay se abstuvieron de votar. Y el representante de las Bahamas estuvo ausente.