La diplomacia de Vladimir Putin en el suroeste de Asia tiene confundido a Londres

19 de septiembre de 2019

18 de septiembre de 2019 — El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, se encuentra en Ankara, Turquía para la reunión del Proceso de Astana sobre Siria, con los jefes de Estado de Turquía e Irán, desde donde habló Putin sobre los ataques a las instalaciones petroleras saudíes.

“A fin de proteger a los nuestros, a nuestro país, estamos dispuestos a proporcionar la ayuda correspondiente a Arabia Saudita”, dijo Putin según informó la agencia TASS. “La dirigencia política de Arabia Saudita tiene que tomar una sabia decisión de Estado, como lo hicieron los funcionarios iraníes cuando compraron los [misiles del sistema de defensa de Rusia] S-300, y como lo hizo el Presidente Erdogan [de Turquía] con la compra de los S-400 de Rusia. Estos sistemas protegerían de manera confiable todos los objetos de infraestructura de Arabia Saudita”.

Putin subrayó también, luego de la reunión bilateral con el Presidente de Irán, Hassan Rouhani: “También quisiera señalar los procedimientos prácticamente terminados en la Comunidad Económica Eurasiática para crear una zona de libre comercio con Irán”, según dio a conocer el Kremlin.

Ambas iniciativas representan flanqueos muy importantes en todo el plan de guerra británico que está diseñado para desatar una confrontación entre un Irán respaldado por Rusia y una Arabia Saudita respaldada por Estados Unidos. Putin ha estado empeñado en una actividad diplomática muy extensa y sumamente imaginativa por todo el Suroeste de Asia, desde que Rusia fue traicionada y humillada por el Presidente Obama con la invasión a Libia y el asesinato de Muammar Gaddafi en octubre de 2011.

Desde entonces Putin juró que no volvería a suceder nada semejante nunca más, e inmediatamente tomó la iniciativa estratégica de proporcionar ayuda militar a Siria, lo cual Lyndon LaRouche caracterizó como un flanqueo estratégico magistral. Desde entonces, Putin ha desarrollado una relación funcional con todas las partes de la crisis del Suroeste de Asia. Ha hecho acuerdos amplios con Turquía, como la venta del sistema de defensa antimisiles S-400; ha realizado una amplia actividad diplomática con Arabia Saudita, y le ha ofrecido también el sistema de defensa antiaéreo S-400; y ha sostenido reuniones sistemáticas y conversaciones por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Todo esto en el contexto de su anuncio sobre los avances tecnológicos en armamento basado en nuevos principios físicos, que anunció al mundo el 1º de marzo de 2018, lo cual ha creado un proceso que los británicos no han podido controlar.

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

18 de septiembre de 2019 — El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, se encuentra en Ankara, Turquía para la reunión del Proceso de Astana sobre Siria, con los jefes de Estado de Turquía e Irán, desde donde habló Putin sobre los ataques a las instalaciones petroleras saudíes.

“A fin de proteger a los nuestros, a nuestro país, estamos dispuestos a proporcionar la ayuda correspondiente a Arabia Saudita”, dijo Putin según informó la agencia TASS. “La dirigencia política de Arabia Saudita tiene que tomar una sabia decisión de Estado, como lo hicieron los funcionarios iraníes cuando compraron los [misiles del sistema de defensa de Rusia] S-300, y como lo hizo el Presidente Erdogan [de Turquía] con la compra de los S-400 de Rusia. Estos sistemas protegen de manera confiable todos los objetos de infraestructura de Arabia Saudita”.

Putin subrayó también, luego de la reunión bilateral con el Presidente de Irán, Hassan Rouhani: “También quisiera señalar los procedimientos prácticamente terminados en la Comunidad Económica Eurasiática para crear una zona de libre comercio con Irán”, según dio a conocer el Kremlin.

Ambas iniciativas representan flanqueos muy importantes en todo el plan de guerra británico que está diseñado para desatar una confrontación entre un Irán respaldado por Rusia y una Arabia Saudita respaldada por Estados Unidos. Putin ha estado empeñado en una actividad diplomática muy extensa y sumamente imaginativa por todo el Suroeste de Asia, desde que Rusia fue traicionada y humillada por el Presidente Obama con la invasión a Libia y el asesinato de Muammar Gaddafi en octubre de 2011.

Desde entonces Putin juró que no volvería a suceder nada semejante nunca más, e inmediatamente tomó la iniciativa estratégica de proporcionar ayuda militar a Siria, lo cual Lyndon LaRouche caracterizó como un flanqueo estratégico magistral. Desde entonces, Putin ha desarrollado una relación funcional con todas las partes de la crisis del Suroeste de Asia. Ha hecho acuerdos amplios con Turquía, como la venta del sistema de defensa antimisiles S-400; ha realizado una amplia actividad diplomática con Arabia Saudita, y le ha ofrecido también el sistema de defensa antiaéreo S-400; y ha sostenido reuniones sistemáticas y conversaciones por teléfono con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Todo esto en el contexto de su anuncio sobre los avances tecnológicos en armamento basado en nuevos principios físicos, que anunció al mundo el 1º de marzo de 2018, lo cual ha creado un proceso que los británicos no han podido controlar.