El belicista Pompeo insiste que Irán está detrás de los ataques a las instalaciones petroleras saudíes, pero no presenta ninguna prueba

19 de septiembre de 2019

18 de septiembre de 2019 -— El 14 de septiembre, inmediatamente después de que dieran la noticia del ataque a las instalaciones de la compañía petrolera Aramco, en Arabia Saudita, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, se lanzó a declarar –-sin tener evidencia alguna—- que Irán, no Yemen, era el responsable del ataque. El ataque no pudo haber salido de los hutíes, afirmó.

Ahora, varios días después del ataque, todavía no se ha presentado ninguna evidencia, excepto la afirmación de que hubo “armas iraníes” involucradas. Como indicativo de qué tan enmarañada es esta supuesta evidencia tenemos un artículo vespertino que publicó el periódico The Wall Street Journal y que informa que la “inteligencia de Estados Unidos” indica que Irán fue el suelo en el que se fraguó el ataque contra la industria petrolera saudí, según dice gente “familiarizada con las discusiones”. Esas personas “familiarizadas” con esa evaluación, alegan que Irán lanzó más de 20 drones y al menos una docena de misiles balísticos contra la planta petrolera saudí. Trascendió también que Pompeo ha discutido esto con jefes de Estado del Suroeste de Asia.

Sin embargo, como señala el mismo Wall Street Journal, los funcionarios saudíes dicen que los estadounidenses no presentaron suficientes pruebas para argumentar que el ataque fue lanzado desde Irán, y por lo tanto la imputación no es definitiva. Funcionarios de Estados Unidos, que no dieron su nombre, dijeron que en los próximos días ellos iban a compartir más información con los saudíes, según ese informe.

El Wall Street Journal menciona a funcionarios occidentales y analistas de la región que llegan a la siguiente conclusión: “A menos de que el reino tome la misma decisión, Estados Unidos va a tener problemas para impulsar un respaldo regional en favor de una respuesta unificada”.

Las fuerzas armadas saudíes en su evaluación del martes 17, señalan que “estuvieron muy lejos de acusar a Irán de haber orquestado los ataques”. El gobierno de Riyadh dice ahora que va a invitar a expertos de las Naciones Unidas para que vengan a investigar, antes de decidir cómo responder.

El lunes 16 por la tarde, el Presidente Trump presentó un mensaje más conciliatorio que el tuit que había enviado el fin de semana, respecto a que Estados Unidos estaba “preparado y armado” y listo para responderle a Irán. Al hablar con periodistas en la Oficina Oval, el Presidente dijo: “¿Qué si quiero guerra? Yo no quiero guerra con nadie”. Afirmó que el trabajo diplomático “no se agota hasta los últimos 12 segundos”. Trump tuvo luego una reunión con su equipo de seguridad nacional, en la cual se discutieron posibles ataques militares contra Irán, pero no se tomó ninguna decisión, informó el Wall Street Journal, citando a quienes estaban “familiarizados” con la discusión. Más tarde, Trump dijo que no contemplaba ninguna opción militar como respuesta y esperaba que el reino saudí jugara un “papel central” a la hora de responder.