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Pánico en Wall Street, peligro de guerra; es hora del Nuevo Paradigma

19 de septiembre de 2019
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El Presidente Donald J. Trump en una reunión de trabajo con el príncipe Salman bin Hamad bin Isa Al Khalifa, heredero de la corona de Bahrain, el lunes 16 de septiembre de 2019, en la Oficina Oval de la Casa Blanca. (Foto oficial de la Casa Blanca por Joyce N. Boghosian).

19 de septiembre de 2019 — El sistema de préstamos interbancarios casi explotó el martes 17, cuando las tasas de préstamos interbancarios (que por lo normal se mantienen a la tasa de la Reserva Federal, que estaba entre 2.0% y 2.25% el martes) explotó al 10% debido a la falta de liquidez en el mercado de bonos. Mientras que las tasas de interés se reducían a casi cero, o hasta negativas, los especuladores (conocidos eufemísticamente como los “inversionistas”) prefirieron especular en derivados en lugar de comprar bonos de bajos intereses.

Por primera vez desde el pánico de 2008 y 2009, la Reserva Federal inyectó más de $128 mil millones de dólares al sistema bancario para mantenerlo a flote, aunque esto quizás no sea suficiente para frenar el aluvión. Luego, como se esperaba, la Reserva Federal el miércoles 18 redujo las tasas federales en un cuarto de punto percentil, pero no pasó de las expectativas para no responder al pánico, es decir, no imprimió más “emisión cuantitativa”. Pero para impedir el crac inevitable se va a necesitar más papel, y el Presidente Trump se lo ha pedido a la Reserva Federal, aunque nada que no sea la reorganización de todo el sistema bancario al estilo de la ley Glass Steagall, puede resolver el problema.

A esto se agrega el peligro de guerra. El secretario de Estado, Mike Pompeo está en Arabia Saudita, en donde algunos funcionarios, estadounidenses y saudíes, tratan de culpar a Irán del ataque a las instalaciones petroleras de la Aramco. El Presidente Trump ha insistido en que quiere evitar una guerra, que hay “otras opciones”, y anunció solo que se impondrán nuevas sanciones a Irán.

Mientras tanto, la situación política interna en el Reino Unido y en Israel está llegando a una crisis terminal. El primer ministro Benjamin Netanyahu no logró obtener una mayoría en la repetición de las elecciones nacionales del martes, ni tampoco su principal oponente, Benny Gantz, sacó los números necesarios para formar un gobierno. En el Reino Unido, la Corte Suprema está realizando audiencias sobre dos demandas contra el primer ministro Boris Johnson, a quien acusan de mentir a la reina, nada menos, sobre sus intenciones para suspender el Parlamento. La suerte del Brexit (una ruptura acordada o sin acuerdo con la Unión Europea) todavía está en el aire mientras que se acerca el plazo del 31 de octubre.

Y en Washington, el Congreso de EU y los medios dominantes andan hospedando, acogiendo y colmando de halagos al “muchacho maravilla” de Hong Kong patrocinado por el aparato angloamericano de Londres y Washington, promotor de los cambios de régimen y las revoluciones de color para desestabilizar a China; también están haciendo lo mismo con Greta Thunberg, la muchachita de la que han abusado para ponerla como modelo en el mundo con el mensaje del fin del mundo, de que el mundo se va a acabar en 12 años si no se da marcha atrás con el progreso industrial de inmediato.

Barack Obama invitó a la patética adolescente Greta Thunberg a su residencia en Washington, en donde declaró que él y ella “son un equipo”, con lo cual simplemente confiesa al mundo lo que el movimiento de LaRouche ha conocido de siempre, que Obama ha adoptado como propia la locura racista y genocida del fascismo ecológico del imperio británico, el cual quiere llevar al mundo de regreso a los regímenes de energía de la edad media, con el sol y los molinos de viento, que solo pueden sostener a una pequeña porción de la población humana actual.

El tiempo es breve, pero el potencial para un cambio revolucionario nunca ha sido tan grande también. El Premier chino Li Keqiang se encuentra en Moscú, en donde China y Rusia han acordado una expansión dramática del comercio y cooperación en proyectos científicos, como el establecimiento de un Centro Conjunto de Investigación de la Luna y del Espacio Exterior. La semana pasada en Xian, China, la presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, en representación de Alemania en el Foro Económico Euro-Asia 2019, señaló que la cooperación internacional en la exploración espacial y en los proyectos de la Franja y la Ruta en la Tierra, son los medios necesarios para la paz; en el mismo evento, Francia e Italia estuvieron representados por amigos del movimiento de LaRouche, Jacques Cheminade y Nino Galloni respectivamente.