Banqueros globales lo dejan bien claro: la tal “emergencia climática” es “nuestro movimiento”

26 de septiembre de 2019

25 de septiembre de 2019 — Durante la “Cumbre sobre la Acción Climática ONU de 2019” que se llevó a cabo en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el pasado lunes 23, programada para darle tribuna a la adolescente Greta Thunberg y su show de histeria contra la paternidad y la procreación, se presentó el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, como vocero de otros 30 banqueros internacionales, como para recalcar que esos banqueros fueron los que iniciaron esta campaña por la mentada “emergencia climática” en el 2015 y que ellos la controlan ahora.

Los bancos globales presentaron un “convenio” que habían firmado ellos y otros 100 bancos, el día anterior 22 de septiembre, por medio del cual adoptaron los objetivos del Acuerdo del Clima de París de 2015, como su programa de inversiones, lo cual quiere decir que van a retirar sus inversiones de los combustibles fósiles y van a dirigirlos hacia las inversiones “verdes”. El Acuerdo de París plantea, por ejemplo, que se cierren tres cuartas partes de las miles de plantas de carbón para producir energía que hay a nivel mundial, para el año 2030. Este plan, es el que los 130 bancos internacionales (que afirman tener activos de $47 billones de dólares) plantean que es su programa; este programa provocará un aumento en la mortalidad infantil y un derrumbe de la esperanza de vida en las naciones en desarrollo por la falta de la electricidad.

Según informó la agencia Reuters, un funcionario bancario de la ONU, Simone Settler, indicó que el “convenio” que firmaron estos banqueros se estaba cocinando desde hace por lo menos 18 meses, es decir, mucho antes de que aparecieran Greta, la “Rebelión contra la Extinción”, los “Viernes por el Futuro”, y todas las demás necedades de manifestaciones de calle por la “emergencia climática”. Esto deja en claro que estos son los actores de calle para una dictadura de los banqueros y de los bancos centrales, como Carney, banqueros abrumados por la crisis que ven en las “inversiones verdes” la última esperanza para seguir con su despilfarro y atravesar por otro derrumbe financiero a expensas de las poblaciones.

Carney, quien probablemente será el próximo director del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo en la sesión de la ONU que los financieros tienen que hacer que las compañías inviertan en “lo verde” y de manera transparente, sin ninguna actividad oculta con los combustible fósiles.

“El mundo no va a lograr el cero neto [en emisiones de carbón] si el sector financiero no sabe cómo responden las compañías” afirmó. “Para estar pendiente, tienes que poder ver”, amenazó.

Pero el nombre que estos 130 bancos eligieron para su contrato solo provoca risas: “Principios de la responsabilidad bancaria”. Entre los responsables más destacados se encuentran: el Lloyds Banking Group (que ya lo agarraron en fraudes con valores, “venta inapropiada” de acciones, y demás); el Danske Bank (que actualmente está involucrado en un enorme escándalo de lavado de dinero); el ABN Amro (saqueó ciudades por medio de los acuerdos engañosos de permuta de tasas de interés antes y después del colapso del 2008); el Deutsche Bank, el destructor londinense de la economía de Alemania; el Citigroup, el mayor grupo en bancarrota de Wall Street; el Barclay, líder en el fraude de la tasa LIBOR del 2007 al 2015; el BNP Paribas y Societe Generale, etc. ¿Y qué pasa si algunos de los 130 bancos que participan en este acuerdo se niegan a retirar sus inversiones de los combustibles fósiles? “Arriesgan su reputación” al ser expulsados del convenio, según informa Reuters. Tienen que “alinear sus estrategias con el Acuerdo sobre el Clima de París”.

Helga Zepp-LaRouche, presidente del Instituto Schiller, señaló que en realidad, la “Iniciativa Financiera Verde” de los bancos centrales y de banqueros, convocada por Carney, ha venido planificando la eliminación de las fuentes avanzadas de producción de energía y fomentando la “Nueva Iniciativa Verde” desde el 2015, inmediatamente después de la cumbre del COP21, en París. Esto es “fascismo ecologista” de los banqueros, advirtió ella, de la misma manera en que Halmar Shacht dirigió la economía que llevó a Hitler al poder en 1933, pero esta vez en toda Europa y con la participación de Wall Street y algunos bancos de Asia.

Zepp-LaRouche coordinó la publicación de un informe especial para detener este plan, y el 23 de septiembre salió de la imprenta. Se titula “CO2 Reduction Is a Mass Murder Policy, Designed by London and Wall Street” (La reducción del CO2 es un programa de asesinato en masa, diseñada por Londres y Wall Street).