Narcotráfico S.A. y el imperio británico, culpables de los asesinatos a los mexicano-estadounidenses en México

8 de noviembre de 2019

7 de noviembre de 2019 — El espantoso asesinato cometido por los sicarios narcotraficantes el 4 de noviembre, donde murieron nueve mexicano-estadounidenses en Sonora, México, estremeció tanto a México como a Estados Unidos. Las víctimas de este asesinato pertenecían a la familia LeBaron, miembros de la comunidad religiosa de La Mora, Sonora —una ramificación de los Mormones— que han vivido en México por décadas. Una caravana de varios miembros de la familia viajaban entre los estados de Sonora y Chihuahua, cuando los atacaron y asesinaron a tres mujeres y a seis niños. Sobrevivieron al ataque otros siete niños. Cuatro de los niños murieron calcinados cuando la camioneta en la que viajaban se incendió.

Se ha especulado mucho sobre la posibilidad de que los LeBaron no eran de hecho las víctimas, sino que se vieron atrapados en un tiroteo entre bandas narcotraficantes rivales. Esto no parece ser el caso en realidad, ya que la familia tiene una historia de enfrentamientos con los carteles de las drogas, se han armado con armas sofisticadas y han organizado unidades de defensa.

Más bien, este incidente debe verse como una continuación de lo que sucedió en Culiacán hace pocas semanas, que tenía el propósito de desestabilizar por completo a México, presentar al Presidente Andrés Manuel López Obrador como un incompetente, y meter una cuña entre Estados Unidos y México. En el caso de Culiacán, la Executive Intelligence Review (EIR) subrayó, como insistió siempre Lyndon LaRouche, que los responsables son Narcotráfico S.A. y el imperio británico, a quienes solo se puede derrotar a nivel internacional, no al interior de México.

Cualquier intento de representar de manera distinta la situación es un error. El martes 5, durante el informe diario que da el Presidente López Obrador, los periodistas lo presionaron para que comentara sobre varios tuits que había enviado el Presidente Donald Trump después del ataque, en el cual urgía que México “hiciera una GUERRA en contra de los carteles de la droga”, e indicaba que Estados Unidos “está dispuesto y puede involucrarse y hacer este trabajo rápido y de modo efectivo”. López Obrador agradeció que Trump se ofreciera a cooperar, sin embargo dijo que rechazaba la idea de hacer una guerra en contra de los carteles, porque “ya les declaramos la guerra” una vez, durante el gobierno del Presidente Felipe Calderón, “y no funcionó... esa es una estrategia fallida”. AMLO caracterizó la propuesta de Trump como “respetuosa”, pero señaló que México es un país soberano y que ningún otro país puede intervenir en México a menos de que exista un acuerdo de cooperación, o que México pida la ayuda.

La falacia en el argumento de López Obrador radica en el simple hecho que en realidad nunca se ha hecho una verdadera guerra contra el narcotráfico en México, ni tampoco en Estados Unidos, si a esas vamos. Si se hubiera llevado a cabo, los ejecutivos del Hongkong and Shanghai Banking Corp. (HSBC), el banco de lavado de dinero de las drogas de la reina de Inglaterra, estarían hoy en prisión. La amistosa conversación telefónica que sostuvieron López Obrador y Donald Trump el martes 5 en horas de la tarde, indica que existen las bases para una verdadera cooperación, misma que debe ampliarse a tres países, a saber, Estados Unidos, China y México, como propone la Executive Intelligence Review (EIR). En la conversación, López Obrador le dio a Trump sus condolencias por las muertes de los estadounidenses asesinados por los carteles (que de hecho tienen doble nacionalidad), y prometió que se hará justicia, informó el periódico Milenio. El Secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, informó que en la llamada no se habló de la propuesta de Trump sobre una guerra contra las drogas, y que el Presidente estadounidense había manifestado que tenía una “confianza plena” en las autoridades mexicanas.