Barr viaja a México para coordinar la estrategia contra el narcotráfico

2 de diciembre de 2019

2 de diciembre de 2019 — El Fiscal General de EU, William Barr, viajará a México esta semana para reunirse con funcionarios mexicanos de alto nivel para tratar las estrategias para dar la pelea contra los carteles narcotraficantes, anunció el 29 de noviembre el secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, durante la conferencia de prensa mañanera del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

El gobierno mexicano pidió esta reunión luego de que el Presidente Donald Trump le dijera a Bill O’Reilly el 26 de noviembre que el proceso para designar como terroristas a los carteles del narcotráfico va muy avanzado. En México se expresó una gran preocupación por la posibilidad de que entonces tal designación pudiera ser utilizada por algunos para justificar acciones militares de Estados Unidos en México en contra de los carteles, lo cual sería una violación a la soberanía nacional que México no consentiría.

“Cooperación sí, intervencionismo no", le respondió el Presidente López Obrador al Presidente Trump el 27 de noviembre.

La buena relación funcional entre los dos Presidentes, ha servido de nuevo para superar una crisis. Ayer, en la conferencia de prensa en la mañana, tanto López Obrador como Marcelo Ebrard valoraron positivamente la rápida aceptación que hizo Estados Unidos a su solicitud, a pesar de los días de vacaciones por el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos.

Ebrard calificó de “ejemplar” la cooperación existente entre los dos países en la pelea contra el narcotráfico, e informó que se ha llegado a varios acuerdos en reuniones con funcionarios de ambos países sobre cómo detener el tráfico de armas que cruza la frontera, los cuales ya se han puesto en marcha. La meta, dijo Ebrard, es reducir el poder de fuego que tienen hoy los carteles del narcotráfico tan rápido como sea posible: “el objetivo es reducir la capacidad de fuego lo más pronto que podamos y Estados Unidos ha contestado satisfactoriamente de manera que hemos sostenido hasta esta fecha muy diversas reuniones con acuerdos que están en curso”, señaló. Esto es la "Operación Frozen” que se inició a raíz del ataque del cartel de Sinaloa en Culiacán a mediados de octubre de este año).

Luego del informe de Ebrard, el Presidente López Obrador subrayó que la Constitución de México establece categóricamente que “extranjeros armados no pueden intervenir en nuestro territorio”, y que su gobierno no lo va a permitir, "eso nunca jamás lo vamos a aceptar". Pero además insistió en que los mexicanos no tienen que sentir miedo, porque él tiene confianza plena de que el Presidente Trump va a respetar la soberanía de México.

"Creemos que con la cooperación, diplomacia y persuasión vamos a llegar a un acuerdo en el tema", dijo AMLO. En lo personal, anotó, “llevo una buena relación con el Presidente Trump... No hemos tenido en todo este tiempo ninguna discrepancia. El es libre, declara, yo también, soy libre, declaramos, pero cuando se trata de asuntos que tienen que ver con intereses mutuos hay acuerdo. Soy optimista".

Para destacar esta cuestión, López Obrador informó que durante una de sus conversaciones telefónicas como Presidentes, Trump le dijo: "Quieren que yo me pelee con usted, y yo no quiero eso". AMLO le contestó: "Y yo tampoco".

En el conocido plan de 15 puntos, de 1985, de Lyndon LaRouche para hacer la guerra contra el narcotráfico y sacarlo de todas partes del mundo, se propone que las naciones del continente (y del mundo) deben enfrentar de manera conjunta a los carteles del narcotráfico como harían ante un ejército extranjero invasor (en este caso dirigido por el imperio británico), como hicieron los aliados en contra de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Es correcto designar como terroristas a los carteles del narcotráfico, (de hecho, LaRouche fue el primero en utilizar el término de ’narcoterrorismo’). Pero además LaRouche especificó que esa designación debía ir acompañada de un respeto pleno a la soberanía nacional de los aliados participantes en esta lucha, así como la identificación precisa del enemigo común a derrotar, los intereses financieros del imperio británico. Es por esto que LaRouche insiste en que al mismo tiempo se tiene que intervenir a los bancos que lavan el dinero del narcotráfico, como parte integral de esta pelea.