Colaboración de Trump y Alberto Fernández de Argentina en política exterior; los neoconservadores del CSN tratan de sabotearla

16 de diciembre de 2019

16 de diciembre de 2019 — Según el diario argentino Infobae, poco antes de que el Presidente Alberto Fernández tomara posesión de su cargo el 10 de diciembre, el Presidente Donald Trump le pidió que intercediera con el Presidente Nicolás Maduro para tratar de conseguir la liberación de los seis ejecutivos de Citgo que fueron encarcelados en noviembre del 2017 y que los han mantenido bajo condiciones muy duras en la sede de la Dirección de Contrainteligencia Militar en Caracas. Obviamente Estados Unidos no tiene ninguna influencia directa con Maduro.

Fernández dijo que hablaría con Maduro pero que no podía prometer nada. Luego, el 8 de diciembre, Maduro ordenó que se les diera casa por cárcel a las seis personas, como primer paso hacia una eventual deportación, y le pidió a Fernández que le comunicara esto a Trump. Desde el punto de vista del nuevo Presidente de Argentina, esto muestra que Estados Unidos y Argentina pueden colaborar, y que tienen una relación que el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Felipe Solá, caracterizara para la revista brasileña Epoca como una relación "desideologizada". Fernández ha manifestado que quiere tener una relación de colaboración con Estados Unidos, aunque no estén de acuerdo completamente en todos los temas.

Pero el sujeto que encabeza la división del hemisferio occidental del Consejo de Seguridad Nacional (CSN), el fanático neoconservador cubano-estadounidense Mauricio Claver-Carone, trató inmediatamente de restarle valor a Fernández. Recordemos que este individuo abandonó la ceremonia de la toma de posesión de Fernández porque Jorge Rodríguez, ministro de Comunicaciones de Maduro, y el ex Presidente de Ecuador Rafael Correa estaban entre los invitados

En un informe a la prensa que dio Claver-Carone el viernes 13 sobre la iniciativa del Departamento de Estado “Growth in the Americas” (Crecimiento en las Américas), que promueve la inversión privada en Iberoamérica, Claver-Carone manifestó furioso que al permitir que Rodríguez asistiera a la toma de posesión, Fernández había violado un acuerdo al que habían llegado con el ex Presidente Mauricio Macri, de no permitir la entrada al país a ninguna persona que hubiesen sancionado el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Clavier sustenta su ex abrupto en que, según él, “el gobierno violó el acuerdo del TIAR permitiendo la presencia de una persona sancionada no solo por los Estados Unidos Sino por las democracias de la región”. Y enseguida bramó que "queremos saber si Alberto Fernández va a ser un abogado de la democracia en la región o apologista de las dictaduras y caudillos de la región, sean (Nicolás) Maduro, (Rafael) Correa o (Evo) Morales”. Aunque el gobierno de Trump quiere tener una relación productiva con Argentina, advirtió Claver, "juzgarán a Argentina por sus hechos". Claver-Carone insistió en el hecho de que el depuesto Presidente de Bolivia, Evo Morales, tenga residencia en Argentina, su gobierno lo ve “como un grave problema”, y añadió que Morales estará “fomentando la inestabilidad y la violencia en Bolivia, lo que sería muy negativo para la región y la democracia”.