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Una cumbre de las grandes potencias en el 2020 es la oportunidad para el Nuevo Paradigma

28 de enero de 2020
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El Presidente Putin de Rusia ante la Asamblea Federal de Rusia, el 15 de enero de 2020 (en.kremlin.ru)

28 de enero de 2020 — La propuesta que hizo el 15 de enero el Presidente de Rusia, Vladimir Putin, para llevar a cabo una reunión cumbre este año de los jefes de Estado y de gobierno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido) para iniciar una conferencia para garantizar la paz global, refleja la propuesta que hizo el 3 de enero Helga Zepp-LaRouche, que circula desde entonces internacionalmente a través de las redes del Instituto Schiller y otras más. Ella propuso una reunión de emergencia entre los Presidentes Donald Trump, Xi Jinping y Vladimir Putin debido al peligro inmediato de una confrontación entre Estados Unidos e Irán, pero sobre todo “para establecer un nivel de cooperación superior” para abordar todas las crisis apropiadamente.

Aunque las dos propuestas difieren en cuanto a quienes deben ser los participantes, el concepto de la cumbre es el mismo, y esa actividad es fundamental en este momento de la historia. Ahora es tiempo de que todos los ciudadanos de todas las naciones organicen cuál debe ser el contenido de dicha cumbre. ¿Cuál debe ser el programa? Este es el lugar y el momento de los programas y principios de LaRouche inherentes a su concepto de que “el desarrollo es el nombre de la paz”: un Nuevo Bretton Woods para implementar sus “Cuatro leyes” de 2014, a través de la colaboración concreta con la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Todo indica que Putin pasó ya de la fase de promoción de solo proponer una cumbre, y está ya en la fase organizativa. El embajador ruso en Estados Unidos, Anatoly Antonov, identificó ya el 24 de enero algunas fechas tentativas; según la agencia TASS, Antonov dijo que “esa reunión se podría organizar ya sea antes de la reunión en mayo para revisar el TNP [Tratado de No Proliferación Nuclear] o antes, o durante, la celebración del 75avo aniversario de la Organización de las Naciones Unidas [en septiembre, durante la Asamblea General de la ONU]. Yo creo que la implementación de esta iniciativa sería muy útil para la paz y la seguridad internacional”. Putin reiteró su propuesta el 23 de enero en Israel, y dijo en esa ocasión que Rusia enviará mensajes de invitación a los dirigentes del mundo sin demora.

Helga Zepp-LaRouche, subrayó antier durante una discusión de la situación estratégica, que dicha reunión es urgente, y aunque algunas personas podrían tener sus críticas contra uno u otro de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, lo que cuenta es la dinámica. Por ejemplo, el Presidente francés Emmanuel Macron ha dicho en varias ocasiones que la participación de Rusia es esencial en las deliberaciones para resolver las grandes crisis. La Canciller Angela Merkel tomó recientemente la iniciativa sobre colaborar con Rusia y otras potencias en busca de soluciones a la crisis de Libia y organizó la conferencia de Berlín el 19 de enero y tomó otras medidas.

Nuestra tarea es elevar a la población a entender que solo mediante la colaboración internacional se pueden resolver los problemas que enfrentamos, y en torno a los programas que propuso singularmente Lyndon LaRouche. Mucha gente se contiene de actuar porque literalmente “no saben de otra”, o porque se han dado por vencidos para transformar al mundo. Ahora es el momento para abordar todas las “cuestiones” pertinentes que pueda tener la gente en el sentido más amplio, para implementar el optimismo. El discurso del Presidente Trump en Davos el 21 de enero ayuda a abrir la puerta a este enfoque.

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