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La puerta está abierta para la cumbre Trump-Putin-Xi

11 de febrero de 2020
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11 de febrero de 2020 — La enorme disparidad entre el modo en que ve a China el Presidente Trump y el modo en que la ve su secretario de Estado, Mike Pompeo, nos recuerda lo que dijo el Presidente Trump de su ex Asesor de Seguridad Nacional, John Bolton: si no lo hubiera despedido, dijo Trump, ya estaríamos en la Sexta Guerra Mundial. Pompeo ha estado de gira por Europa Oriental, Asia Central e Iberoamérica, despotricando que estas naciones no deben permitir en sus naciones el acceso de los proyectos de desarrollo de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China, amenazando de manera clara que Estados Unidos los castigará si lo hacen, mientras que Estados Unidos amenaza con imponer sanciones hasta a sus aliados más cercanos en Europa si continúan con la construcción del gasoducto Nordstream 2 para llevar el gas ruso a la Europa necesitada de gas. Ahora Pompeo amenazó a la Asociación de Gobernadores el pasado fin de semana, de que “no hagan acuerdos separados con China que podrían socavar la política nacional”, y les advirtió que se guardasen de los supuestamente siniestros científicos chinos y de sus instituciones educativas en Estados Unidos.

Pero, ¿qué le dijo el Presidente Trump a esa misma Asociación de Gobernadores Republicanos ayer?

“Tengo un gran respeto por el Presidente Xi y un gran respeto por China”. La semana pasada también, Trump llamó por teléfono al Presidente Xi para elogiar su enorme esfuerzo para contrarrestar al Coronavirus Novel, mientras que la prensa mercenaria de Estados Unidos y de Europa se colma de diatribas dementes con la calumnia de que China no ha hecho frente a la amenaza mundial, y hasta lo acusan de haber desatado intencionalmente la epidemia. De hecho, cada vez que Trump le habla a las multitudes que asisten a sus mítines, lo mismo que con sus tuits dirigidos a todos los estadounidenses, dice que respeta al Presidente Xi Jinping como un gran dirigente de una gran nación.

Ya es hora de que Pompeo reciba el tratamiento Bolton.

Lo mismo es con Rusia. No hay un estadounidense que no haya oído decir al Presidente Trump, una y otra vez, que “ser amigos de Rusia es algo bueno, no malo”. Y sin embargo la misma prensa mercenaria y el Congreso, y los miembros del gabinete de Trump, le inyectan al público diariamente diatribas contra Rusia y el supuesto “dictador malvado”, Vladimir Putin.

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Sergei Lavrov, abrió la puerta ayer para la realización de una cumbre Putin-Xi-Trump, una necesidad urgente como lo ha señalado ya Helga Zepp-LaRouche, para abordar el creciente peligro de guerra, de una desintegración financiera, del brote de coronavirus como pandemia global, y más. Lavrov puso de relieve que la situación actual de tensión en las relaciones tiene latente el potencial de una guerra entre las dos grandes potencias. El Presidente Barack Obama, dijo Lavrov, “tenía este capricho de poner a su persona antes que al Estado. También mostró esto en diciembre de 2016, cuando ya como Presidente saliente, ‘cerró con un portazo’ la relación al confiscar la propiedad diplomática rusa y obligando a salir a los diplomáticos. Al hacer eso, le dejó a Trump un horrible legado en las relaciones con Rusia, que todavía tiene un cierto efecto”.

Del mismo modo en que la farsa del “Rusiagate” fue en realidad un intento de golpe de Estado en contra de un Presidente electo de Estados Unidos, ejecutado por las agencias de inteligencia británicas en conjunto con el equipo de inteligencia corrupto de Obama, así también los británicos y sus piezas en el gobierno de Obama provocaron deliberadamente una crisis existencial entre las dos potencias nucleares principales en el mundo, con la disposición incluso de correr el riesgo de una guerra termonuclear para mantener la división imperial del mundo en bloques combatientes.

Hacemos un llamado al Presidente Trump para que responda a esta apertura aceptando la invitación que hizo el Presidente Putin al Presidente Trump para que asista al 75avo aniversario de la derrota del fascismo, en Moscú el mayo próximo, adonde concurrirá el Presidente Xi Jinping como invitado también, y para que acepte también la cumbre propuesta por Putin de los dirigentes de los países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, que reuniría también a Putin, Xi, y Trump, aunque también a Macron y a Boris Johnson.

El mundo se encuentra en una encrucijada, frente al precipicio de la amenaza de una explosión financiera y una guerra global, aunque por el lado contrario se halla la alternativa de rescatar al mundo entero con la derrota final de la geopolítica del imperio británico, y el inicio de un verdadero Renacimiento que integre a las grandes culturas del mundo en un verdadero Renacimiento universal. A esto dedicó Lyndon LaRouche la obra de su vida. El miércoles 12, se cumple un año del fallecimiento de este genio universal. Actuemos sobre este momento preñado de la historia para hacer realidad su gran misión.