Parece que empieza la limpia en las agencias de inteligencia

24 de febrero de 2020

24 de febrero de 2020 — La narrativa del día viernes 21, según los diarios New York Times, Washington Post y otros del complejo mediático de la comunidad de inteligencia estadounidense, fue que un inocente e ingenuo director de algo llamado “Iniciativa de la Comunidad de Inteligencia sobre Amenazas a las Elecciones” (no es broma) fue ante la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes el 13 de febrero para informarles la conclusión de que Rusia, otra vez, se anda entrometiendo en las elecciones de 2020 con el fin de reelegir a Donald Trump. Al día siguiente, luego de que el congresista republicano Devin Nunes le informó al Presidente Trump sobre el asunto, supuestamente se puso iracundo con el director en funciones de la Inteligencia Nacional, Joseph Maguire, y decidió sustituirlo con el fiel partidario de Trump, Richard Grenell, quien actualmente funge como embajador de EU en Alemania. Esa es la narrativa, con algunas diferencias lascivas y procaces entre el Post y el Times.

En realidad, la primicia como se puede discernir en realidad es la siguiente: Primero que nada, ya empezó la limpia y drenado del pantano en la comunidad inteligencia. Grenell fue nombrado solo como Director en funciones de Inteligencia Nacional, y su cargo durará hasta el 11 de marzo, cuando Trump tiene que nombrar a un director permanente; Grenell tendrá como su principal subdirector a Kash Patel, el ex asistente del congresista Nunes en la Comisión de Inteligencia del Congreso, a quien se acredita como el responsable de haber desenredado la madeja del golpe contra el Presidente Trump, cuando Nunes presidió dicha Comisión de la Cámara de Representantes. El Presidente ha dicho que tiene cuatro nombres bajo consideración para el cargo permanente, pero esa persona tendrá que ser necesariamente un partidario de Trump y tiene que estar preparado para continuar con la limpieza del lugar, a fondo. Ya estaba programado que Maguire dejaría el cargo para el 11 de marzo, pero el Presidente le pidió la renuncia con todo derecho, luego de que se enteró del último fraude sobre los rusos, no por Maguire, sino por Nunes. Trump calificó en su cuenta de Twitter al espectáculo en el Congreso como “Farsa No. 7”.

En cuanto a Shelby Pierson, la mujer que se protagonizó el espectáculo con el último “informe de inteligencia” sobre los rusos, es una funcionaria del ex director de la CIA de Obama, y que fue colocada en el cargo por el renunciado director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, para el cargo en “Amenazas a las Elecciones”. Ella fue la gestora de inteligencia nacional para Rusia, Europa y Eurasia en 2016, a pesar que no tiene ningún conocimiento de la historia de Rusia ni del idioma, aunque destaca porque no tiene competencia en nada. En la entrevista que le hizo el 22 de enero el ex director de la CIA, Mike Morell, en el noticiero de CBS, Pierson le dijo a Morell que el mentado “Análisis de la Comunicad de Inteligencia de 2017” con el que los directores de inteligencia de Obama dejaron instalada la versión de la “interferencia rusa” en las elecciones de 2016, era uno de los productos de inteligencia de los que ella se sentía más orgullosa, aunque ella no fue uno de los analistas seleccionados para producir ese esperpento que fue el sustento del “Rusiagate”.

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