Que no cunda el pánico: la situación es realmente mucho peor de lo que piensan

2 de marzo de 2020

2 de marzo de 2020 — Ese sería el punto de partida apropiado para abordar las desastrosas políticas económico-físicas de los últimos 40 años, que son la verdadera causa de las pandemias globales y las epidemias como la de la crisis del COVID-19, tal como lo pronosticó LaRouche con precisión en 1985 y antes, y para lo cual también ofreció las soluciones programáticas. Es en este contexto en que se deben considerar las declaraciones que dieron el pasado 28 de febrero varios funcionarios de salubridad, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), del Instituto Nacional de Salud (NIH en sus siglas en inglés) y el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID, en sus siglas en inglés) de Estados Unidos.

El 28 de febrero, la OMS elevó la evaluación de riesgo del COVID-19, de “alto” a “muy alto”, el último paso antes de pronunciar una pandemia global. El director general de la OMS, doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, declaró que “nuestros epidemiólogos han estado supervisando estos acontecimientos de manear continua y hemos elevado ahora nuestra evaluación del riesgo de propagación y el riesgo de impacto del COVID-19 a muy alto, a nivel global… El constante aumento en el número de casos y el número de países afectados en los últimos días, son hechos que preocupan”. Pero, agregó Tedros, todavía no hay evidencia de que el virus se propague libremente en las comunidades. “Mientras sea ese el caso, tenemos una posibilidad de contener este virus si se toman medidas enérgicas para detectar los casos tempranamente, asilarlos y atender a los pacientes y trazar los contactos. Hay una ventana de oportunidad [para contener el virus] aunque se estrecha más y más cada día”. En la misma rueda de prensa, el director ejecutivo del Programa de Emergencias de Salud de la OMS, Michael Ryan, declaró que “estamos en el nivel más alto de alerta y de evaluación de riesgo en términos de la propagación e impacto, pero esto no es para alarmar o asustar a la gente. Es una cheque de realidad para todos los gobiernos”, para que se preparen.

El director del NIAID, doctor Anthony Fauci, dijo en un informe a puertas cerradas a un grupo de miembros de la Cámara de Representantes de EU, según lo reseñó la agencia Reuters, que Estados Unidos debe esperar muchos más casos del COVID-19, que se cuenta con los suficientes recursos para hacer las pruebas, y que el coronavirus regresará el año próximo probablemente. Cabe señalar que las guías de protocolo del Centro de Control de Enfermedades (CDC, en sus siglas en inglés) indican que se debe “ubicar a los pacientes afectados con el COVID-19, o que se sospeche que lo tengan, en una sala “AIIR” que este construida y tenga un mantenimiento de acuerdo a las guías del protocolo”. AIIR son las siglas en inglés de “Cuartos de Aislamiento de Infecciones Aérea”, que son cuartos equipados con presión de aire negativa y otros requisitos sofisticados para evitar la transmisión de las enfermedades. El sistema de salud de Estados Unidos está muy pobremente equipado en la actualidad para enfrentar un brote masivo que requiera de tales cuartos AIIR, para no mencionar la desastrosa situación en que se encuentra la infraestructura de salubridad pública en los países en desarrollo en general y los países más pobres en particular.

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