China se dirige a la humanidad para pelear contra el coronavirus novel

5 de marzo de 2020

5 de marzo de 2020 — El Consejero de Estado y Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, tuvo una conversación telefónica con el ministro de Relaciones Exteriores de Italia, Luigi Di Maio, el 28 de febrero, en la que le ofreció la asistencia médica de China y el conocimiento que han adquirido con mucho trabajo, a Italia, que en las últimas semanas ha diagnosticado cientos de casos del virus COVID-19. Luego de haber adquirido una comprensión decisiva sobre la enfermedad, China se está dirigiendo a otras naciones para trabajar con ellas a fin de eliminar el virus. La agencia de noticias china, Xinhua, informó que en su conversación telefónica con Di Maio, Wang calificó al virus como “el enemigo común de la humanidad”, e hizo un llamado a “unir los esfuerzos de la comunidad internacional para lidiar con el virus”, y manifestó “el agradecimiento y amistad y el respaldo de todos los ámbitos sociales en Italia para China desde el brote de la epidemia en China”.

El 28 de febrero el sitio electrónico del Ministerio de Relaciones Exteriores emitió una declaración sobre la conversación telefónica, en donde se cita a Wang: “China está lista para proporcionar ayuda hasta donde pueda en lo que Italia necesite. También esta preparada para aumentar las conversaciones a nivel profesional, colaborar en la telemedicina, la investigación y el desarrollo de medicamentos y vacunas, y compartir las experiencias y tecnologías para contener la epidemia. China espera también que la lucha conjunta en contra de este brote viral va a fortalecer la unidad entre China y los países socios de la Iniciativa de la Franja y la Ruta (IFR) y avanzar hacia la meta que compartimos que es la construcción de la Ruta de la Seda para la salud”. Italia se unió en marzo del 2019 a la Iniciativa de la Franja y la Ruta, cuando el Presidente Xi Jinping estuvo en visita de Estado en Roma, siendo así la primera nación del G7 en hacerlo.

China también se puso en contacto con Japón para ofrecerle colaboración médica conjunta para pelear contra el virus COVID-19. Como reflejo de los resultados de los esfuerzos del Presidente Xi Jinping y del primer ministro Abe Shinzo para acercar a China y a Japón, durante la fase temprana de la epidemia del coronavirus novel en China, la Asociación Japonesa de la Juventud envió paquetes de máscaras tapabocas y termómetros para China, con una estrofa de un poema japonés de hace 1,300 años estampado en uno de los lados de las cajas que llevaban los implementos: “Aunque vivimos en lugares diferentes, vivimos bajo el mismo cielo”.

Al mismo tiempo, el 29 de febrero llegó a Teherán, Irán, un equipo de expertos chinos. El periódico Wall Street Journal del 29 de febrero informó que “una delegación de la Cruz Roja china llegó a Teherán el sábado para ayudar a contener el brote. Llevaron ayuda humanitaria, la cual incluye 50,000 equipos para pruebas y diagnosticó y 13 máquinas para respirar, con el plan de reunirse con expertos iraníes y compartir sus experiencias en la lucha al coronavirus en China, comentó en Twitter la embajada de Irán en China”.

Es posible que el brote del coronavirus en Irán sea uno de los casos más serios de cualquier país. El ministro de salud de Irán dijo el 29 de febrero que 593 pacientes, de los cuales 205 son casos nuevos hasta el 1º de marzo, y el número de muertes era de 43, una tasa de mortalidad del 7.2%. La economía de Irán tiene sus propias limitaciones, pero las sanciones económicas y financieras que Estados Unidos le ha impuesto, que han sido enormemente perjudiciales, han empeorado las condiciones. Irán adolece de camas suficientes, de equipos de protección personal, y de máquinas respiratorias. Las sanciones que desataron la inflación, son la causa por la cual la mayor parte de la población no puede acceder a todo tipo de medicamentos básicos. Los niveles de nutrición se han colapsado. El Ministerio de Salud de Irán hizo un llamado a las enfermeras retiradas y a las desempleadas para que vengan a los hospitales como voluntarias.

Esta extensión de China hacia otros países para combatir el COVID-19 es un paso necesario para lograr el éxito, junto con las necesarias medidas de economía física que especifica Helga Zepp-LaRouche en su llamado a una cumbre de las cuatro potencias.