Saudíes desatan un desplome en el precio internacional del petróleo; petroleras de esquisto en crisis

11 de marzo de 2020

11 de marzo de 2020 — Desde la mañana del lunes 9, hora del este de EU, el precio del petróleo West Texas cayó en más de un 33% en dos días, de un precio de $46 dólares el barril el viernes 6 de marzo, a $33.25 por barril para el lunes 9. Lo que sucedió que una maniobra repentina de la petrolera saudí ARAMCO, para reducir drásticamente el precio de su petróleo, en especial hacia Estados Unidos y Asia. En un momento en que la demanda internacional está a la baja, Arabia Saudita trata de acorralar una reunión de los productores de petróleo (a la que se refieren como la OPEP plus) para recortar la producción global de petróleo en unos 2 millones de barriles diarios de inmediato, pero Rusia se negó a esto. Entonces Arabia Saudita empezó a tratar de apoderarse de partes del mercado mundial a la fuerza, con el objetivo de dañar a Rusia en particular al bajar el precio, y al mismo tiempo a las operaciones estadounidenses de petróleo de esquisto, que a la fecha son los más perjudicados con la maniobra.

Esta maniobra de Arabia Saudita coincidió, ya sea por casualidad o no, con una purga extendida del príncipe heredero, Mohammed bin Salman, de varios miembros de la familia real, que fueron arrestados y acusados de traición. No se sabe si la estrategia petrolera saudí fue parte de los desacuerdos obvios que surgieron entre la realiza.

El domingo 8 de marzo, el banco de inversión Goldman Sachs sacó una declaración en la que recorta su pronóstico para el precio futuro del petróleo crudo Brent para el segundo y tercer trimestre de este año, y lo pone en $30 dólares por barril, y con una posible caída cerca de #20 dólares por barril. Esto significa que el precio del petróleo West Texas caería a unos $25 dólares por barril o menos.

Entre 2014 y 2015 ya había intentado Arabia Saudita golpear a las empresas productoras de petróleo de esquisto de EU de la misma manera, pero no resultó. Pero en esta ocasión, el sector petrolero de esquisto de EU está más que súper endeudado, listo para estallar en una serie de bancarrotas en masa. Por debajo de un precio de $40 dólares por barril, que es el precio de equilibrio (ni ganancia ni pérdida) para el petróleo de esquisto, no pueden conseguir el flujo de caja suficiente para pagar sus deudas. En última instancia, los afectados son los bancos acreedores y los socios en los contratos de derivados financieros por esa deuda.