En octubre de 2019 se realizaron “juegos de guerra” para una pandemia global de coronavirus novel, con 65 millones de muertos. ¿Cómo es que “Occidente” no sabía lo que se venía?

19 de marzo de 2020

19 de marzo de 2020 — El 18 de octubre de 2019, el Centro Johns Hopkins para la Seguridad de la Salud llevó a cabo un ejercicio de “juego de guerra” en la Ciudad de Nueva York llamado “Event 201”, en asociación con el Foro Económico Mundial y la Fundación Bill y Melinda Gates. El portal electrónico del evento tiene una declaración introductoria que dice (ver http://www.centerforhealthsecurity.org/event201/ ): “En años recientes, el mundo ha visto una cantidad creciente de eventos epidémicos, en una cantidad aproximada de 200 eventos al año. Estos eventos vienen aumentando, y son perturbadores de la salud, de las economías y de la sociedad. La gestión de estos eventos ya sobrecarga la capacidad global, incluso en ausencia de una amenaza de pandemia. Los expertos coinciden en que es solo cuestión de tiempo antes de que una de esas epidemias se vuelva pandemia global, con potenciales consecuencias catastróficas. Una pandemia severa… necesitaría de una cooperación confiable entre varias industrias, gobiernos nacionales e instituciones internacionales fundamentales”.

El ejercicio tuvo como resultado la muerte de 65 millones de personas en el mundo. Durante los últimos años se han realizado ejercicios similares. Hay un video sobre la terrífica reproducción de uno de estos juegos (ver https://www.youtube.com/watch?time_continue=10&v=AoLw-Q8X174&feature=emb_logo&fbclid=IwAR0RHJAc’).

¿Cómo es entonces que las naciones de Europa y Estados Unidos no estaban preparados, y peor aún, esperaron casi dos meses después de que China inició sus medidas masivas a principios de enero para contrarrestar y contener al virus (como la diseminación de la información sobre el genoma a todo el mundo) antes de que se tomara alguna medida seria para contrarrestar la propagación de la pandemia a sus poblaciones?

No se trata de ninguna teoría conspirativa descabellada sobre quién es el culpable, o si fue resultado de guerra biológica. Se trata de una cuestión mucho más fundamental: ¿Por qué anuló el paradigma económico desnaturalizado que infecta a las castas dominantes occidentales —con su insistente prédica maltusiana británica de que el mundo está sobrepoblado— el impulso humano básico de prevenir la pérdida de vidas en masa?

El gobierno de Trump, y la mayoría de los gobiernos europeos, comienzan ahora a tomar medidas de emergencia apropiadas. Pero, como lo ha señalado el doctor Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, nadie estaba preparado para una pandemia a esta escala. Esto no se puede explicar de otra manera que no sea que el impulso del sistema británico de “libre comercio” por “la ganancia a corto plazo”, ha destruido tanto así al Sistema Americano hamiltoniano en Estados Unidos (el sistema basado en la política crediticia dirigida por el gobierno para fomentar las actividades productivas y de la productividad de la economía nacional en su conjunto, mediante el desarrollo de la infraestructura y de la ciencia) que los dirigentes políticos desertaron de su responsabilidad republicana con el pueblo. El programa fascista verde alimentó esta psicosis maltusiana.

El reconocimiento de la causa es el primer paso necesario para llegar a una solución.

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