Gobernador Abbot de Texas ordena abrir de nuevo los hospitales cerrados, utilizar tiendas de campaña, alistar camas para enfermos de COVID 19; se destapa el crimen de haber cerrado hospitales

22 de marzo de 2020

Gobernador Abbot de Texas ordena abrir de nuevo los hospitales cerrados, utilizar tiendas de campaña, alistar camas para enfermos de COVID 19; se destapa el crimen de haber cerrado hospitales

22 de marzo de 2020 – En los últimos años se ejecutó el cierre de muchos hospitales rurales y urbanos en Estados Unidos, lo cual se viene a resentir en este momento en que se muestra la realidad de que los hospitales existentes, no son suficientes. Ahora se necesita con urgencia aumentar la capacidad de camas de cada hospital, abriendo de nuevo los hospitales que fueron clausurados, y por medio de un programa de construcción de nuevos hospitales a gran escala, para aumentar en decenas de miles las camas de hospital, a fin de poder enfrentar el gran aumento de casos de personas infectadas de COVID-19 que se esperan, y para poder mantener la salud general de la población.

El gobernador de Texas, Greg Abbot, sostuvo una videoconferencia el miércoles 18 con los directores de hospitales de todo el estado. En los últimos 10 años, Texas lleva la delantera a nivel nacional en la clausura de hospitales rurales, habiendo cerrado 20 de ellos. Abbot dijo que los hospitales que se cerraron hace poco se van a volver a abrir, y se van a instalar hospitales en tiendas de campaña junto con otras medidas.

A nivel nacional se cerraron 47 hospitales rurales en 2019, según la agencia federal MedPAC, y ese proceso continuó hasta el 2020. Un artículo del 6 de enero de 2020 del servicio de noticias Bloomberg, titulado, “Hospital Bankruptcies Leave Sick and Injured Nowhere to Go, reports that, at least 30 hospitals entered bankruptcy in 2019” (La bancarrota de hospitales deja a los enfermos y heridos sin lugar a donde ir, se informa que al menos 30 hospitales cayeron en bancarrota en el 2019). Esto se extiende desde el Hospital de la Universidad de Hahnemann, en el centro de Filadelfia, al Centro Médico De Queen, en la zona rural del condado Sevier, en Arkansas, hasta la Americore Health LLC, una compañía que se creó para mantener a los hospitales locales.

El cierre del Hospital de Hahnemann es particularmente grave. Este se abrió en 1848, tenía una capacidad de 496 camas, con un equipo médico de 570 personas, que han estado prestando servicio mayormente a los pobres y a los más desatendidos en Filadelfia, una ciudad de mas de 1.5 millones de personas. El hospital contaba con 30 especialidades. Con la hola de privatizaciones, este hospital lo compró el inversionista Joel Freedman, y el 26 de junio del 2019 declaró al hospital en bancarrota, forzando su cierre. Toda una sección de Filadelfia se quedó sin hospital.

Este problema es particularmente serio en hospitales rurales. Desde el 2005 al 2019, cerraron un total de 168 hospitales rurales. Más de 57% (96 de estos) cerraron durante el gobierno de Obama, y la mayor parte fueron cerrados en el sur del país. Los estados que fueron golpeados especialmente fuerte fueron Texas y Tennessee. Las clausuras de estos centros rurales se concentran en el este de Texas y el oeste de Tennessee. Por ejemplo, el Hospital Regional McKenzie, en Tennessee, cerró en septiembre del 2018, y ahora las familias tienen que viajar por mas de una hora para llegar al hospital más cercano, y eso si es que tienen carro. En Texas, de 22 comunidades que fueron afectadas, 11 de ellas ya no tienen hospitales, ni servicios de emergencia ni servicios clínicos.

Ahora los gobernadores estatales empiezan a responder. En su videoconferencia de ayer, el gobernador Abbott le dijo a los directores de los hospitales que él considera que el estado tiene una buena cantidad de camas clínicas, con lo cual se quedó corto realmente. No obstante, pronosticó que Texas puede y va a ampliar su capacidad utilizando no solo los hospitales que fueron clausurados hace poco, sino además centros médicos, clínicas y salas de emergencia independientes, así como carpas médicas. También mencionó que los hoteles y moteles que están vacíos se utilizarán para pacientes que no tengan un cuadro crítico.

El gobernador del estado de Nueva York, Andrew Cuomo, escribió en un artículo de opinión en el diario New York Times el 15 de marzo que “nuestras mejores esperanzas están en que se utilice al Cuerpo de Ingenieros del Ejército (CIE), para aprovechar su experiencia, sus equipos y su personal, para acondicionar y equipar los lugares existentes como bases militares o dormitorios de universidades, para que sirvan como centros médicos temporales". Un equipo del CIE estuvo en Nueva York el 18 de marzo como seguimiento de esta propuesta.

En respuesta a la crisis, se deberían poner en funcionamiento todos los hospitales clausurados en los 50 estados. Un equipo especial de EIR está trabajando para determinar cuántos cuartos y camas de hospital se podrían aumentar con la reapertura de los hospitales cerrados recientemente. Podría significar unas 2,500 a 5,000 camas adicionales, o tal vez muchas más.

A corto plazo, esto es crítico para salvar vidas. Sin embargo, para revertir los más de 40 años de haber acabado con la infraestructura de hospitales de la Ley Hill-Burton sobre salubridad pública, tiene que haber una movilización completa para construir nuevos hospitales completamente equipados, utilizando equipos basados en principios físicos avanzados, para combatir la crisis del coronavirus COVID-19 (construyendo hospitales con aislamiento de infecciones o unidades independientes) así como todas las necesidades de salud que tiene hoy la nación como un todo.

Air Jordan