La tasa de contagio de Brasil es tan alta como la de Italia, y se está acelerando

23 de marzo de 2020

23 de marzo de 2020 —El gobernador de São Paulo, el estado brasileño de mayor población, con 46 millones de personas, y el centro económico y financiero de la nación, impuso el sábado 21 de marzo por la noche, una cuarentena en todo el estado y una clausura obligatoria de todos los negocios y servicios que no son esenciales, por una semana.

El mismo día, el recién fundado “Observatório Covid-19 BR” un proyecto conjunto entre 5 destacadas universidades brasileñas con la Universidad de California en Berkeley, y la Universidad de Oldenburgo en Alemania, dio a conocer una investigación de la tasa de propagación del virus en Brasil. En su estudio señalan: "Nuestros cálculos corroboran la idea que el inicio de la curva epidémica brasileña es igual a las de Italia y España, cuando estos países estaban en el inicio de la epidemia", explicó al portal brasileño G1, de O Globo, el profesor Roberto Kraenkel, del Instituto de Física Teórica de la Universidad Regional de Sao Paulo (Unesp).

Un día antes, el ministro de Salud, Luiz Henrique Mandetta, alertó que São Paulo es el centro del "tornado del coronavirus" en Brasil, y planteó que el sistema de salud nacional para finales de abril se encontrará abrumado y en estado de colapso.

A pesar de esto, el Presidente Jair Bolsonaro, correligionario ideológico de Steve Bannon, se fue a la radio para atacar al gobernador de São Paulo, João Doria, a quien calificó de “lunático”, y dijo que las medidas que anunció son “absurdas”. Manifestó su molestia por el cierre de los centros comerciales y las iglesias, y dijo que el "pánico" y la "histeria... daña la economía". El mismo Presidente Bolsonaro la semana pasada organizó grupos de gente para salir a las calles, y él en persona se unió a estas protestas.

Los casos confirmados de personas infectadas en Brasil el domingo 22 fue de 1,178, y hay casos del virus en todos los estados brasileños. Las ciudades que han sido mayormente afectadas son São Paulo y Río de Janeiro, en donde hay urbanizaciones de gente acaudalada que son cerradas, pero rodeadas de "favelas" (barrios pobres) en las que viven millones de personas abarrotadas, con casuchas una sobre otras, por lo general sin servicios básicos y en muchas partes controladas por carteles de la droga.