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Zepp-LaRouche: “Los sistemas son hechos por el hombre; se pueden cambiar los sistemas cuando dejan de funcionar”

2 de abril de 2020
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El Presidente Donald J. Trump da su informe diario sobre la campaña nacional contra el coronavirus (COVID-19) el lunes 30 de marzo de 2020, en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca. (Foto oficial de la Casa Blanca por Tia Dufour).

2 de abril de 2020 — El Presidente Donald Trump dio un informe muy serio y solemne el martes 31 de marzo durante el reporte diario del grupo especial sobre el coronavirus en la Casa Blanca, en donde advirtió a los estadounidenses que esperen un período extremadamente difícil en las próximas semanas, cuando la pandemia del coronavirus impacte la nación con toda su fuerza. Con un tono grave, dijo que si se siguen al pie de la letra los esfuerzos nacionales para “mitigar” la crisis, todavía se pudiera esperar que murieran entre 100 mil y 240 mil personas, según las proyecciones que arroja uno de los modelos que hacen los expertos médicos: Si no se siguen esos esfuerzos, las muertes podrían llegar a los millones de personas.

“Nuestro país se enfrente a una gran prueba nacional… El éxito en esta pelea va a requerir la plena medida absoluta de nuestra fortaleza colectiva, amor y devoción… Todo ciudadano es llamado a hacer sacrificios. Toda empresa está llamada a cumplir con su deber patriótico… Con franqueza, es una cuestión de vida o muerte… Estas van a ser dos semanas muy dolorosas, muy pero muy dolorosas…”

Aunque el Presidente Trump no lo mencionó en su informe diario, la crisis que ha generado el otro virus, el de la economía de casino, también amenaza con atacar exponencialmente en las próximas dos o cuatro semanas, con más y más salvatajes desesperados, y condenados al fracaso, por parte de la Reserva Federal y del Departamento del Tesoro, con la intención de salvar a la burbuja financiera global. El desempleo oficial en Estados Unidos se proyecta que llegue a un 32%, según las estimaciones del Banco de la Reserva Federal de St. Louis.

Esto significa, dijo Helga Zepp-LaRouche en su videoconferencia estratégica semanal, en especial cuando se considera la manera en que la pandemia de COVID-19 empieza a golpear al sector en desarrollo, que “es una crisis sin precedentes, y creo que ninguno de nosotros hemos experimentado nada como esto en nuestras vidas…

“Hay lugares como Yakarta, en Indonesia, con 10 millones de personas en una ciudad. La mitad de la gente no tiene acceso al agua limpia. Existe una situación similar en muchos países en desarrollo, como México y Perú. Así que lo que tenemos enfrente es una crisis mundial sin precedentes. El peligro es que esto va a sobrepasar y agobiar a los sistemas de salud; no hay una producción suficiente posible de equipo necesario con urgencia. El invierno, que está empezando ahora en el hemisferio sur, va a favorecer la propagación del virus. Probablemente veremos morir a muchos millones de personas. Yo creo que esto deja muy en claro que necesitamos con urgencia un sistema completamente diferente. Nada va a ser como era antes”.

Zepp-LaRouche da un esbozo de la crisis devastadora que enfrenta la humanidad, pero nos recuerda que “los sistemas son hechos por el hombre”, y se pueden cambiar cuando dejan de funcionar. En este sentido, señala la prometedora diplomacia personal que ha restablecido el Presidente Trump con el Presidente Xi Jinping de China y con el Presidente Vladimir Putin de Rusia, así como “los esfuerzos increíbles que se han hecho en Estados Unidos para reconvertir algunas industrias. Se ha establecido un puente aéreo con muchos aviones desde China y otros países de Asia; 50 aviones en total. Ayer llegó el primer avión ruso a Estados Unidos con ayuda médica.

“Así que hay una movilización increíble en marcha, pero también es muy claro que se trata de una pandemia, y habrá un desempleo masivo y muertes en masa”.

Zepp-LaRouche emitió un llamado a la acción urgente:

“Pienso que tenemos que hacer una movilización de masas internacionalmente, en la que ya está empeñado el Instituto Schiller, para establecer un nuevo orden económico mundial. Hemos planteado eso desde hace mucho tiempo, pero en lo inmediato en esta situación exige una cumbre de los países de mayor peso, China, Rusia, India y Estados Unidos. Tienen que establecer un nuevo sistema. Lo que necesitamos es un sistema completamente nuevo. Todas las reglas de la economía liberal, del modelo neoliberal, los mercados de trabajo barato, las maquiladoras, todo eso se tiene que cambiar; y tiene que empezar con la construcción inmediata de un sistema de salud mundial, para que se construya un sistema de salud decente en todos y cada uno de los países del mundo. Eso debe ser el comienzo de una revolución industrial para el mundo entero. Nada menos que eso va a funcionar. Esto quiere decir que necesitamos un Nuevo Sistema de Bretton Woods y un nuevo sistema crediticio para financiar eso.

“Si estás de acuerdo con eso”, concluyó Zepp-LaRouche, “ayúdanos entonces en esta movilización, porque lo que está en juego son las vidas de muchos millones de personas, y quizás también la tuya”.

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