Oligarcas británicos cuestionan si las vidas humanas valen lo que cuesta salvarlas

3 de abril de 2020

3 de abril de 2020 —Un coro cada vez más grande de dirigentes en el mundo plantean en medio de la pandemia COVID-19 que la vida humana es invaluable, pero la revista The Economist de la City de Londres no está de acuerdo. El artículo principal de la revista esta semana, proyecta su obsesión sobre "las terribles decisiones que la COVID-19 presenta entre la vida, la muerte y en última instancia, en la economía". El tema del artículo es la "miasma de las compensaciones" creado por el virus; su axioma tácito se resume del siguiente modo:

“El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, declaró: ‘No le vamos a poner a la vida humana una cifra en dólares’. Fue un grito de batalla de parte un hombre valiente cuyo estado está abrumado. Pero aunque suene algo insensible, una cifra en dólares para la vida, o al menos algún tipo de pensamiento sistemático, es precisamente lo que los dirigentes van a necesitar si es que quieren ver la forma de salir durante estos meses desgarradores por venir".

Según la revista de marras, los modelos sugieren que “dejar que la COVID-19 consuma a la población [de Estados Unidos]” haría menos daño económico pero llevaría posiblemente a 1 millón más de muertes, y estos fascistas calculan que “utilizando el valor oficial ajustado a la edad de cada vida que se salve”, esa mitigación tiene un “valor de $60,000 dólares por cada hogar estadounidense”, y por lo tanto probablemente valen la pena los efectos del cierre de la economía. A menos que el cierre de la economía dure demasiado tiempo.

Pero en opinión de The Economist, “Estados Unidos tiene suerte de ser rico. Pero si la cuarentena de India no logra detener la propagación de esta pandemia, su opción será, trágicamente, hacer lo contrario”.

Winston Churchill habría estado completamente de acuerdo, que dejar que mueran millones de indios a consecuencia de la COVID-19 es un costo muy pequeño que pagar para salvar al sistema financiero del imperio británico.

Patike