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La “Misión Apolo” de LaRouche para derrotar la pandemia global: ¡A construir un sistema mundial de salud ya!

10 de abril de 2020
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Helga y Lyndon LaRouche, y Hussein Askary, tres dirigentes del Instituto Schiller durante la Conferencia del Instituto Schiller en Bad Soden, Alemania, el 30 de junio de 2018 (Foto: EIR).

Esta es la introducción a la declaración internacional del Instituto Schiller sobre cómo derrotar a la pandemia global, cuyo texto completo (en inglés) será publicado hoy viernes 10 de abril.

10 de abril de 2020 — Al momento en que se redactó este llamado urgente para construir una hoja de ruta para un Sistema Mundial de Salud, se habían confirmado en el mundo más de 1.5 millones de casos de COVID-19, y el número de muertes atribuidas a la pandemia superaba las 80,000. Esta enfermedad, que apareció en los humanos en noviembre o diciembre de 2019, se ha extendido, en cuestión de meses, a casi todas las naciones del mundo, con una tasa de crecimiento feroz en las poblaciones que no toman medidas firmes para detener su avance. Se estima que la tasa de mortalidad entre los infectados es de un orden de magnitud superior a la de la gripe estacional. Para cuando estés leyendo este llamado a la acción, las cifras serán mayores, posiblemente mucho, mucho mayores.

Lo más grave de todo, es que podríamos presenciar una explosión de infecciones y muertes en el llamado sector menos desarrollado o Tercer Mundo, en especial África, cuyo subdesarrollo es el talón de Aquiles de toda la especie humana.

La derrota de este virus requerirá de una acción global coordinada e inmediata para adoptar medidas intensivas de salud pública, empezando con pruebas extensivas y el aislamiento de los infectados; un aumento enorme en la disponibilidad de instalaciones y equipos de atención a la salud; considerables inversiones y recursos dedicados a encontrar curas y una vacuna; avances mayores en las medidas de saneamiento, en especial en las naciones menos desarrolladas; y poner fin a la falta de desarrollo históricamente innecesaria, y al saqueo descarado, en todo el mundo. Esta pandemia global requiere enfáticamente una respuesta global, ya que los reservorios del virus en cualquier parte del mundo podrían causar resurgimientos durante años.

Se necesita un Sistema Mundial de Salud que cubra todas las partes del planeta.

Esta respuesta global requiere, de manera fundamental, la coordinación de Estados Unidos, China, Rusia e India, una alianza de las Cuatro Potencias abierta a todas las naciones del planeta. Los líderes de estas cuatro naciones deben celebrar una cumbre lo más pronto posible, a fin de elaborar enfoques comunes para abordar las enormes necesidades sanitarias, materiales y de infraestructura en el mundo, como un primer paso hacia la creación de todo un Nuevo Paradigma que sustituya al viejo sistema en bancarrota.

No hay ningún otro camino, ni una ruta menor, para derrotar realmente a la pandemia.

Aunque la COVID-19 es el desastre que aflige actualmente a la humanidad, es solo uno de los muchos a los que es susceptible el mundo, debido a las fallas del orden internacional de los últimos cincuenta años, en especial el saqueo mortal de las naciones del sector en desarrollo. Una erupción solar podría derribar la mayoría de las redes eléctricas del mundo; ¿por qué no se han fortalecido, incluso en los llamados países “desarrollados”? Un asteroide o cometa no descubierto aún podría destruir a todo un continente; ¿por qué no hemos desarrollado defensas contra esta amenaza? Hay 800 millones de personas en este planeta que carecen de alimentación adecuada; ¿por qué se ha tolerado esto? Una plaga de langostas amenaza actualmente las vidas y el sustento de decenas de millones de personas. Cualquier semana podría aparecer otra enfermedad; ¿por qué no tenemos mejores defensas contra los virus?

La comunidad mundial tiene que crear una capacidad de resistencia para la supervivencia exitosa de largo plazo, no solo para el corto plazo con la esperanza de que no se produzcan eventos inusuales, sino que esté preparada para la verdadera seguridad. Esto no puede ocurrir bajo el paradigma económico neoliberal que ha mostrado su fracaso ahora. No puede ocurrir bajo un régimen de rescates financieros que trata a los valores financieros como sacrosantos. Ese sistema, con su burbuja especulativa de $1,800 billones de dólares, está ahora completamente en bancarrota y se tiene que someter a un proceso de reorganización de bancarrota, como lo ha especificado desde hace tiempo el economista estadounidense Lyndon H. LaRouche; al mismo tiempo se debe crear un nuevo sistema de crédito hamiltoniano, a nivel nacional e internacional, para volver a poner a la humanidad en la senda del desarrollo físico-económico impulsado por la ciencia. La supervivencia exitosa a largo plazo y el florecimiento de la especie humana, requiere un sistema mundial que reconozca la chispa divina del genio potencial que hay en cada individuo y que procure fomentar ese potencial mediante el desarrollo económico, cultural y científico.

A continuación, asumimos la tarea de delinear el necesario Sistema Mundial de Salud, planteando y respondiendo dos interrogantes:

1) ¿Cuál es la causa de esta crisis, posiblemente la peor que haya enfrentado la humanidad nunca?

2) ¿Cuál es el conjunto de medidas que se deben adoptar en todos los frentes, tanto en Estados Unidos como en el mundo entero, para derrotar a la pandemia?

No empezamos por enumerar todos los cuellos de botella y las insuficiencias, ni tratamos de trabajar de abajo hacia arriba. Comenzamos más bien por averiguar lo que se necesita: Debemos de utilizar esta crisis existencial para superar finalmente el subdesarrollo de grandes sectores de la humanidad, una situación que no es digna de la especie humana. Enseguida, determinamos los requisitos económicos físicos para lograr cada paso sobre la marcha, tal como los requisitos de la lista de materiales y de la mano de obra, definidos desde el punto de vista de la ingeniería industrial. Luego volvemos a los cuellos de botella y averiguamos cómo vamos a superarlos, en el plazo previsto o antes. Vamos a descubrir que para lograr esa trayectoria, nos veremos en una marcha forzada que requiere de constantes avances tecnológicos, veremos que estamos en el dominio de la ciencia de la economía física, para lo cual la obra de Lyndon LaRouche es nuestra única guía y hoja de ruta.

Veremos también que ese enfoque requiere de una cooperación internacional plena, en especial entre Estados Unidos y China, para alcanzar estas metas comunes de la humanidad. Cualquiera que se oponga a esa cooperación debe ser clasificado científicamente en el mismo género y especie, políticamente, que el propio coronavirus.

Este es el enfoque con el que movilizó Franklin Delano Roosevelt a la nación para derrotar al fascismo en la Segunda Guerra Mundial. Así fue cómo los ingenieros de la NASA convirtieron la inminente catástrofe del Apolo 13 en un éxito. Y en nuestro esfuerzo en marcha para derrotar al coronavirus en todo el planeta, aquí también el fracaso no es una opción.

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