El Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, financió investigación del Laboratorio de Virología de Wuhan sobre el coronavirus

27 de abril de 2020

27 de abril de 2020 — Otra ironía de la peligrosa y demencial campaña contra China entre los dirigentes políticos estadounidenses y de los medios corporativos, salió al público el 25 de abril en un informe de una subvención del Instituto Nacional de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, por $3.7 millones de dólares para un estudio sobre el coronavirus en los murciélagos, al Laboratorio de Virología de Wuhan, el sitio que la inteligencia británica y sus piezas en Estados Unidos dicen que “no se puede descartar” como el origen del virus de la COVID-19.

Christina Lin publicó en el periódico Asia Times un artículo, con enlaces a los documentos oficiales, donde se informa que las investigaciones en Estados Unidos, sobre las mutaciones de la llamada “ganancia de función” (GOF, en sus siglas en inglés) —que consisten en la alteración de los patógenos naturales para hacerlos más mortales e infecciosos—se había suspendido en octubre de 2014, debido a cuestiones de seguridad en los laboratorios. “El gobierno de Estados Unidos prohibió el financiamiento federal a los planes de convertir en arma a tres virus (influenza, el síndrome respiratorio del Medio Oriente, MERS, y el síndrome respiratorio agudo grave, SARS)”, escribe Lin en su artículo. Esas investigaciones se reanudaron en diciembre de 2017.

En 2015, luego de la suspensión de 2014, según informa Lin, el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Contagiosas (NIAID, por sus siglas en inglés), una dependencia del NIH, que dirige el doctor Anthony Fauci, contrató la investigación del GOF al Laboratorio de Wuhan en China. Un informe del 4 de abril de 2018 publicado en el sitio electrónico del NIAID, señala que: “Un coronavirus recién identificado que mató a unos 25,000 lechones entre 2016 y 2017 en China, surgió de los murciélagos de herradura cerca de donde se originó el coronavirus del síndrome respiratorio agudo grave (SARS-CoV), que surgió en 2002 en la misma especie de murciélagos. El nuevo virus se denomina coronavirus del síndrome de diarrea porcina aguda (SADS-CoV, por sus siglas en inglés). No parece que infecte a la gente, a diferencia del SARS-CoV que infectó a más de 8,000 personas y mató a 774. No se ha identificado ningún caso de SARS-CoV desde 2004. En el estudio los investigadores identificaron el SADS-CoV en cuatro lechones de granja en la provincia china de Guangdong. El trabajo fue realizado como colaboración entre científicos de la EcoHealth Alliance, la Escuela de Medicina Duke-NUS, el Instituto de Virología de Wuhan, y otras organizaciones, y fue financiado por el Instituto Nacional de Alergia y Enfermedades Infecciosas, que es parte del Instituto Nacional de Salud. La investigación se publicó en la revista Nature”.

Los conspirófobos que tratan de satanizar a China pueden tomar este hecho interesante como evidencia de que el NIH y el NIAID son “títeres del Partido Comunista Chino”, como han catalogado Pompeo y otros a la Organización Mundial de la Salud y a su director, Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus. Por otra parte, la gente sensata y cuerda, reconocerá que los principales científicos de Estados Unidos han trabajado estrechamente, y con grandes beneficios, con los científicos chinos, en esta cuestión y en muchas otras, con el objetivo de hacer avanzar el conocimiento humano y defender la salud de toda la raza humana.

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