En defensa de la soberanía alimentaria el Presidente de Argentina expropia a especuladores de granos; Wall Street pega el grito en el cielo

13 de junio de 2020

13 de junio de 2020 — En una maniobra que ha sacudido a Wall Street y a la City de Londres, el 8 de junio el Presidente de Argentina, Alberto Fernández, tomó una medida audaz en defensa de la soberanía de la nación, cuando anunció su propósito de expropiar a la compañía exportadora de granos en bancarrota, Vicentin SAIC, y ponerla bajo el control del Estado. Vicentin, que tiene una nómina de 2,000 personas y posee puertos, silos, almacenes y otra importante infraestructura, es un actor clave en Argentina que genera $20 mil millones de dólares al año mayormente en comercio de exportación de soya procesada, que en el 2019 significaron 7.4 millones de toneladas métricas de exportaciones de soya y derivados, según informó la agencia Bloomberg.

Fernández dijo que Argentina “está dando un paso hacia la soberanía alimentaria”, ya que “un mundo pospandemia va a poner a los alimentos en el centro de la discusión”, según informó Página 12. Esta es una “situación estratégica” agregó. “La excepcionalidad de esta decisión es absoluta”. Vicentin, señaló, controla el 13% del mercado de granos. “Hablamos de un operador que no solo opera con cereales sino también con carnes. Son todas cuestiones estratégicas que nos pueden permitir ser soberanos como país en la generación de alimentos”.

Estratégicas absolutamente. Vicentin no solo fue mal administrada y saqueada durante el período del gobierno neoliberal del Presidente Mauricio Macri, del 2015 al 2019, cuando adquirió una enorme deuda para luego caer en el incumplimiento de pagos de $1,500 millones de dólares para finales del 2019. También la han investigado por estar involucrada en evasión de impuestos y lavado de dinero, y resulta que la compañía Glencore, que tiene sede en Suiza, que antes era propiedad del megaespeculador y delincuente Marc Rich, además controla el 67% de Renova, filial de Vicentin, que incluye una de las mayores plantas de trituración de soya. A principios de abril, Glencore ofreció comprar el resto del paquete accionario pero no se concluyó debido al coronavirus. Si se hubiera completado la venta, Vicentin habría dejado de ser el mayor exportador de soya triturada.

Es lógico, por lo tanto, que cunda la histeria entre los especuladores internacionales y en sus filiales locales, dado que el Presidente Fernández, está desafiando al aparato de exportación agrícola que ha estado bajo el control de los carteles transnacionales y afiliados desde 1955, fecha del golpe de Estado en contra del Presidente Juan Domingo Perón y el desmantelamiento del Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), una compañía de exportación y mercadeo agropecuario controlada por el Estado. Fernández dijo con respecto a Vicentin que “hay una decisión política de que Argentina no pierda una empresa de esta relevancia”. Bloomberg, que es vocero de Wall Street, se mostró absolutamente irritado en sus reseñas ante la maniobra de Fernández, en tanto que fuerzas políticas y de medios de comunicación vinculados a Macri, en Argentina, organizaron cacerolazos, en los que denunciaban que las acciones del Presidente eran “ilegales e inconstitucionales”. La anglófila Sociedad Rural, que representa a los oligarcas latifundistas, también respondieron con histeria, pero los mismos empleados de Vicentin y los trabajadores de sus filiales portuarias respaldaron con gran entusiasmo la audaz acción de Fernández.

Air Jordan 1 Retro High OG 'Chicago' White and Black-Varsity Red For Sale