Movilización de jóvenes por el “Plan LaRouche” para crear 1,500 millones de nuevos empleos productivos en el mundo

18 de junio de 2020

18 de junio de 2020 – Dos iniciativas importantes sobresalen en medio de la pandemia que sigue propagándose junto con otras crisis simultáneas. Una es el Día de Acción que encabezaron los jóvenes del Instituto Schiller ayer en varios países, durante el cual reiteraron el llamado para que los dirigentes de las cuatro potencias de mayor peso —Estados Unidos, Rusia, China e India— se reúnan para iniciar un nuevo paradigma en las relaciones internacionales basadas en el bien común de la humanidad, y en particular, empezar a construir la urgente infraestructura de salubridad pública global para combatir la pandemia de COVID-19, y poner en marcha el Plan LaRouche para crear 1,500 millones de nuevos empleos productivos. La otra, en este mismo espíritu, fue la reunión que se llevó a cabo entre dirigentes de China y de algunos países africanos, bajo el título de “Cumbre de solidaridad China-África contra la COVID-19”, que fue coordinada conjuntamente por el Presidente Xi Jinping de China, y el actual presidente de la Unión Africana y Presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa.

Esta cumbre extraordinaria anunció la creación de la “Plataforma África de suministros médicos” a la que tendrán acceso todas las naciones africanas por los próximos seis meses, a suministros de diagnóstico y terapéuticos para combatir la pandemia. Ramaphosa, quien ha destacado recientemente la importancia de la exploración espacial y de la energía nuclear, señaló la necesidad de tomar medidas de inmediato para condonar las deudas impagables de África en medio de la emergencia para combatir la pandemia.

Durante el Día de Acción del instituto Schiller se contactaron a través de todo tipo de modo de comunicación a cientos de individuos y organizaciones en posición de adoptar las iniciativas para un nuevo sistema económico, cuya meta central de emergencia se centra en la infraestructura de salubridad global, como lo destaca el llamado del Instituto Schiller: “A defender el recurso más preciado de la Tierra: la gente”.

En este contexto también, el próximo sábado 19 de junio se llevará a cabo un panel de dirigentes agropecuarios y especialistas para discutir el programa del “Plan LaRouche para reabrir la economía de Estados Unidos: El mundo necesita 1,500 millones de nuevos empleos productivos”. El panel virtual lo organiza el Comité de Acción Política LaRouche y se llevará a cabo en el marco de las reuniones virtuales que se realizan todos los sábados. La reunión lleva como título “1,500 millones de empleos productivos a nivel mundial. Cómo devolver la ciencia de la producción a la fuerza laboral estadounidense”. Es el único programa que ofrece una solución al conjunto de crisis que parecen cerrar paso al futuro.

Por el lado contrario de la pelea por un nuevo sistema de económico de cooperación, en un alarde de geopolítica angloamericana por las guerras de cambio de régimen, el Departamento de Estado anunció otra ronda de sanciones contra Siria. Para esto se coludieron los lunáticos neoliberales y neoconservadores del Congreso, que introdujeron en el presupuesto de la última Ley de Autorización de la Defensa Nacional una cláusula para imponer esas sanciones. El Departamento de Estado anunció las 39 sanciones en contra del Presidente de Siria, Bashar Al Assad, contra su esposa y varios miembros de su familia y otros dirigentes sirios, mediante las cuales se prohíbe todo tipo de apoyo económico al país. Y esto se anuncia luego de que presentó un informe el martes ante el Consejo de Seguridad de la ONU sobre la situación de extrema precariedad médica y de escasez de alimentos. Asimismo, el director del Programa Mundial de Alimentos de la ONU, David Beasely, advirtió de la amenaza de hambruna que pesa sobre Siria, en donde más de nueve millones de personas en Siria carecen de “seguridad alimentaria” y dos millones más están al borde de la misma situación.

Parte del cuadro de crisis incluye a Líbano, en donde el sistema bancario ha colapsado. Líbano tiene 5 millones de habitantes, y hospeda a 1.5 millones de refugiados sirios. En días recientes se han iniciado pasos hacia un nuevo paradigma de cooperación con China, para introducir infraestructura para el desarrollo y posible ayuda a través de las iniciativas de Rusia e Irán sobre Siria.

La presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp LaRouche, señaló en su videoconferencia semanal que “no es momento para juegos geopolíticos”. Se trata acaso de “imponer un cambio de régimen en Siria mediante la hambruna?”

Luego de repasar el cuadro de la situación estratégica del día, marcado entre otras cosas por las divergencias entre Alemania y Estados Unidos, Zepp-LaRouche señala que “Alemania y Estados Unidos deberían trabajar juntos para resolver la crisis de refugiados, la reconstrucción del sudoeste de Asia, resolver la pandemia, trabajar juntos para industrializar África; este es el tipo de cosas en torno a las cuales debemos juntar nuestras mentes. Tiene que haber un paradigma diferente y un modo de pensar completamente diferente. Porque el interés nacional, pues está bien; yo estoy a favor del interés nacional, incluyendo el de Alemania. Pero como decía Federico Schiller muchas veces, no puede haber interés nacional que esté en contradicción con el interés de la humanidad. Por lo tanto, tienes que ser un patriota y también un ciudadano del mundo al mismo tiempo.

“Es es el tipo de espíritu que está tratando de evocar el Instituto Schiller. Ese será el tema de nuestro próxima conferencia internacional por internet el sábado 27 de junio”, con el título “¿Prosperará la humanidad, o perecerá? El futuro exige una cumbre de las cuatro potencias, ya”. https://larouchepub.com/spanish/events/2020/06/0627-si-conference-invit.html

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