El secretario de Estado Mike Pompeo acusa a la OPS de coludirse con Cuba, para justificar el recorte al financiamiento estadounidense

7 de julio de 2020

7 de julio de 2020 — Así como acusó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de favorecer a China para justificar el recorte del financiamiento estadounidense a la OMS, ahora el secretario de Estado Mike Pompeo acusa a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la organización regional para las Américas adjunta a la OMS, de supuestamente servir de “intermediaria” para que los doctores cubanos puedan ser enviados a varios países a ayudar a las naciones más pobres a combatir al coronavirus u otras enfermedades. Los médicos cubanos se han desplegado a varios países caribeños e iberoamericanos a solicitud de los gobiernos de los países que los reciben, para ayudar en la respuesta a la pandemia.

El diario The Miami Herald informó el 29 de junio que el gobierno de Trump ha suspendido el financiamiento a la OPS (tiene un pago retrasado de $110 millones de dólares) y desde mediados de junio no ha contribuido en nada al pedido de la OPS para recabar $98.4 millones de dólares en financiamiento especial para ayudar a la respuesta regional contra el coronavirus.

Pompeo acusa a la OPS de no haber informado de su papel en el programa “Mais Médicos” (Más médicos), mediante el cual los médicos cubanos han proporcionado asistencia médica en zonas remotas de Brasil. En una conferencia de prensa que reseñó CNS News el 10 de junio, Pompeo pidió que se hicieran “reformas” a la OPS, y advirtió que “así como lo hicimos con la Organización Mundial de la Salud, el gobierno de Trump exigirá que se rindan cuentas a todas las organizaciones internacionales que dependen de los recursos de los contribuyentes estadounidenses. Nuestro dinero debe de apoyar cosas que creen valor y apoyen nuestros valores”, dijo. El Departamento de Estado alega que las misiones médicas cubanas en otros países, un programa que tiene ya 40 años de existencia, constituye una forma de trabajo forzado y de “tráfico de personas”, porque los doctores cubanos no reciben un pago suficiente. Según Pompeo, la OPS “está facilitando el trabajo forzado de los doctores cubanos en el programa Mais Medicos de Brasil”, en el cual, dice él, hay 10,000 doctores cubanos que han sido “traficados”. También acusó a la OPS de enviar $1,300 millones de dólares “al régimen asesino de Castro”, en la coordinación de la participación cubana en el programa brasileño.

La ofensiva del Departamento de Estado va de la mano con el proyecto de ley demente que presentó el lunático senador republicano de Florida Rick Scott, con el respaldo de los senadores republicanos no menos lunáticos Marco Rubio, de Florida, y Ted Cruz, de Texas, para castigar a cualquier país caribeño que contrate a los médicos cubanos para que les ayuden en su respuesta contra el coronavirus. En una declaración que dio el 17 de junio el despacho de Scott, advirtió que “cualquier país que solicite ayuda médica de Cuba está ayudando en sus esfuerzos de tráfico de personas”. Esto ha enfurecido a varios dirigentes caribeños. El Primer ministro de Antigua y Barbuda, Gordon Browne, respondió tajante: “las enfermeras y doctores cubanos son una parte significativa de la infraestructura de salud en muchos países caribeños, y si se nos fuerza a deshacernos de estos profesionales cubanos, entonces van a desmantelar nuestro sistema de salud”.