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La reunión de los Presidentes López Obrador y Trump presenta un gran avance en las relaciones entre EU y México; confunde a los enemigos de los dos países

11 de julio de 2020
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10 de julio de 2020 — 10 de julio de 2020 —El Presidente Donald Trump, de Estados Unidos, y el Presidente Andrés Manuel López Obrador, de México, acordaron sinceramente en las reuniones que sostuvieron la tarde del miércoles 8, que las relaciones amistosas entre Estados Unidos y México, así como su amistad personal, se han fortalecido notablemente con sus pláticas, sentando las bases para un gran futuro conjunto entre sus naciones. La reunión se hizo en ocasión de celebrarse el inicio del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), que sustituye al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), aunque las pláticas se extendieron a temas más de fondo.

Pero la verdadera importancia política que se desprende de esta reunión tiene que ver, no meramente con respecto al impacto de los acuerdos, sino respecto a lo que algunos denominaron como un “simbolismo”: el enérgico compromiso de los dos jefes de Estado a restablecer relaciones modeladas en la alianza que existió entre los Presidentes Abraham Lincoln y Benito Juárez, y la amistad entre los Presidentes Franklin Roosevelt y Lázaro Cárdenas, que son referencias históricas que fueron el sello distintivo de las propuestas de la política de Lyndon LaRouche para las relaciones entre Estados Unidos y México, y para las relaciones entre el Norte y el Sur en general.

“Estamos asumiendo el compromiso a tener un futuro compartido de prosperidad, seguridad y harmonía”, declaró el Presidente Trump antes de la firma de la “Declaración conjunta entre Estados Unidos y México”. Agregó que “con esta firma, nos comprometemos a estrechar y a continuar la amistad entre Estados Unidos y México, y acelerar el progreso hacia un futuro mucho mejor… El potencial para el futuro de Estados Unidos y México es ilimitado”.

Los dos Presidentes disfrutaron claramente al demostrarles a todos, que los escenarios que habían planteado los círculos políticos de todas las raleas en ambos lados de la frontera, que habían pronosticado una confrontación entre ambos mandatarios, estaban totalmente equivocados, o les fallaron las expectativas que habían tratado de suscitar entre la población de ambos países.

“La relación entre Estados Unidos y México nunca había sido tan estrecha como lo es en estos momentos. Y como dijo el Presidente [López Obrador] hace poco, había gente que estaba apostando en contra de esto”, dijo Trump con una sonrisa. López Obrador sonrió también cuando le dijo a Trump: “En efecto, fallaron los pronósticos. No nos peleamos; somos amigos, y vamos a seguir siendo amigos”.

Ambos entienden de dónde “viene el otro”, y que eso es a lo que sus enemigos temen. Como lo dijera Trump la tarde del miércoles 8: “Cada uno de nosotros fue electo bajo el compromiso de que pelearemos contra la corrupción, le devolveremos el poder al pueblo, y el interés de nuestro país será nuestra prioridad. Y yo hago eso, y usted señor Presidente también lo hace”. En su primera carta a Trump, después de que ganara las elecciones en julio del 2018, López Obrador había recalcado exactamente ese punto. Los Presidentes ubicaron la cooperación entre ellos como una continuación de los mejores momentos en las relaciones entre Estados Unidos y México.

En la mañana, antes de que se reunieran, López Obrador colocó una corona de flores Frente a la estatua del Presidente mexicano Benito Juárez en Washington, y luego hizo esto mismo ante la estatua del Presidente Abraham Lincoln, en el Monumento a Lincoln. Trump se mostró agradecido más tarde: “La tradición de gran respeto entre los Presidentes mexicanos y los estadounidenses se remonta a los principios de cada nación. Y, en particular, esto incluye al Presidente Abraham Lincoln y al Presidente Benito Juárez, quienes tenían una muy alta estima el uno por el otro. Eran grandes amigos e hicieron grandes cosas juntos. Y nosotros agradecemos que esta mañana, el Presidente López Obrador fue y colocó una corona de flores ante los monumentos levantados en honor de estos dos jefes de Estado, justo aquí en la capital de nuestra nación”.

López Obrador amplió esa historia en sus comentarios. “El mejor Presidente que ha tenido México, Benito Juárez García, pudo, como usted lo mencionó, entenderse con el gran Presidente republicano Abraham Lincoln. Recordemos que este gran líder histórico estadounidense, el impulsor de la abolición de la esclavitud, nunca reconoció al emperador Maximiliano, impuesto en México con la intervención del poderoso ejército francés”, dijo AMLO. “Lo mismo sucedió con la espléndida relación que mantuvieron a pesar de las circunstancias difíciles el Presidente Demócrata Franklin Delano Roosevelt y nuestro Presidente patriota, el general Lázaro Cárdenas del Río”. Se refirió a la profunda expresión de aprecio del general Cárdenas ante la actitud de Roosevelt de reconocimiento al derecho de México a la expropiación del petróleo a los inversionistas extranjeros, como una afirmación por parte de Roosevelt “una vez más, de la soberanía de los pueblos de este continente”. López Obrador citó a Cárdenas: “Mi gobierno considera que la actitud asumida por los Estados Unidos de Norteamérica en el caso de la expropiación de las compañías petroleras viene a afirmar una vez más la soberanía de los pueblos de este continente que con tanto empeño ha venido sosteniendo el estadista del país más poderoso de América, el excelentísimo señor presidente Roosevelt”.

Trump se refirió con cordialidad a los “36 millones de increíbles ciudadanos mexicano-estadounidenses”, gente muy laboriosa que “eleva a nuestras comunidades”, y contribuye a todos los aspectos de la industria, el comercio, la ciencia, la medicina, la policía, y el ejército. Volteándose hacia López Obrador sonriendo, Trump añadió: “Ellos son como usted: son negociadores tenaces y grandes personas como empresarios, señor Presidente”.

López Obrador agradeció a Trump por haber intervenido personalmente para ayudar a México para que pudiera adquirir equipos médicos que necesita para hacer frente a la pandemia COVID-19 (Trump señaló que Estados Unidos envió a México 600 respiradores y que enviará más) y agradeció “al pueblo de Estados Unidos, a su gobierno, y a usted Presidente Trump, por ser cada vez más respetuosos con nuestros paisanos mexicanos”.

Volteando a ver a Trump, añadió: “Pero lo que más aprecio es que usted nunca ha buscado imponernos nada que viole o vulnere nuestra soberanía. En vez de la Doctrina Monroe, usted ha seguido, en nuestro caso, el sabio consejo del ilustre y prudente George Washington, quien advertía que las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos. Usted no ha pretendido tratarnos como colonia, sino que, por el contrario, ha honrado nuestra condición de nación independiente”.

Luego se dirigió al pueblo estadounidense: “Por eso estoy aquí, para expresar al pueblo de Estados Unidos que su Presidente se ha comportado hacia nosotros con gentileza y respeto, nos ha tratado como lo que somos: un país y un pueblo digno, libre, democrático y soberano. ¡Que viva la amistad de nuestras dos naciones!”.

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