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A despertar la aptitud moral para sobrevivir

29 de julio de 2020
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Lyndon LaRouche y Helga Zepp-LaRouche en la conferencia del Instituto Schiller en Pasadena, California, “El desarrollo del Pacífico y el fin de la garra del imperio”, el 2 de noviembre de 2013 (Foto del Instituto Schiller).

29 de julio de 2020 — La crisis estratégica múltiple que tenemos enfrente, creadas todas y cada una de ellas por la arremetida de la desintegración sistémica en marcha de todo el sistema transatlántico, nos debe recordar de las frecuentes advertencias de Lyndon LaRouche sobre “la persistencia catastrófica de las formas de sociedad oligárquicas…, las cuales a pesar de que sean más o menos dominantes por largo tiempo, se caracterizan más bien por ser culturas que en última instancia están condenadas por sí mismas, debido a su carencia inherente de suficiente ‘aptitud moral para sobrevivir’ ”.

Vemos cómo se expresa hoy en día esa desintegración sistémica en:

  • El peligro en aumento de una guerra entre Estados Unidos y China y también Rusia.

  • El ascenso de una “revolución de color” violenta en las calles de Estados Unidos, con el objetivo de perpetrar un golpe de Estado contra el Presidente Trump.

  • La “tormenta perfecta” de una implosión económica que va a caer en especial, sobre la cuarta parte de la fuerza laboral estadounidense que está desempleada de facto.

  • El peligro creciente de hambruna e inanición entre las poblaciones africanas y de otras partes.

  • Y en la propagación todavía sin control de la pandemia de COVID-19, que amenaza en volverse en una pesadilla mucho peor en tanto que nos acercamos a la temporada de la influenza de otoño en el hemisferio norte.

Todas y cada una de estas crisis son resultado de los 50 años de estertores de muerte de un sistema en bancarrota, de lo cual Lyndon LaRouche advirtió desde hace tiempo que sería nuestra suerte si no cambiábamos nuestras políticas fundamentales. Y detrás de todas y cada una de ellas está la política maltusiana intencional del imperio británico y sus asociados en Wall Street y en Washington.

Ahí está la campaña cada vez más estridente para lanzar una guerra contra China, en donde el secretario de Estado Mike Pompeo marca el camino, y ahora se le han unido los neoconservadores más orates dentro y fuera del gobierno de Trump, y dentro del Congreso, reunidos en Washington, DC, para culpar a China de la violencia armada en las calles de Estados Unidos, para secundar a Steve Bannon en su peligrosa amenaza personal contra el Presidente de China, Xi Jinping, de quien Bannon dijo que está “en la mira” de Estados Unidos.

La fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, emitió ayer una cruda advertencia:

“La confrontación contra China está llegando a un modo de preguerra, de crear una imagen de enemigo. Esto es sumamente peligroso y tenemos que organizar a los políticos en todo el mundo porque tienen que salir y denunciar esto en público. Porque este es el tipo de trayectoria que solo puede conducir a una catástrofe total. No le va ayudar a Trump en su reelección; de hecho, es el asunto particular que va a garantizar que todo termine en una tragedia. Así que, no es algo que simplemente se puede dejar de lado, ni mezclarlo con nada por ningún motivo, porque esto que estamos escuchando es el tipo de discurso que no se utiliza a menos que se contemple ir a una guerra efectivamente…

“Esto es algo que hiela la sangre realmente. No puedo encontrar las palabras correctas para caracterizar esto. Esto es lo mismo que culpar a los judíos por todo; es lo que hicieron los nazis antes del Holocausto. Realmente creo que esto ha ido demasiado lejos; es hora de tomar una posición moral, porque nada de eso [que se alega contra China] es verdad. Está diseñado claramente para causar una guerra, porque no hay forma, como lo he dicho muchas veces, de que se pueda ‘contener’ a un país de 1,400 millones de personas, a menos que se quiera ir a la guerra”.

Zepp-LaRouche puso de relieve el enfoque organizativo que ella está adoptando con sus asociados del movimiento de LaRouche para abordar esta crisis existencial.

“Estos son tiempos difíciles y se puede esperar que se van a poner más accidentados en el período próximo. Pero tenemos que proceder absolutamente con la intención de que vamos a insertar las ideas programáticas de Lyndon LaRouche en la discusión, cosa que hemos venido haciendo con bastante éxito con la serie de conferencias del Instituto Schiller durante los últimos meses. Vamos a tener otra conferencia del Instituto Schiller el 15 de agosto para un público hispanoparlante. Luego el 22 de agosto vamos a tener otro evento internacional de juventudes, enfocado en la necesidad de exonerar a Lyndon LaRouche. Y luego tenemos planeado sostener otra gran conferencia internacional del Instituto Schiller a principios de septiembre, con la idea de concentrarnos de nuevo en la urgente necesidad de una cumbre de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, para abordar todas estas crisis.

“Y no puedo más que reiterar que, por los motivos que analizamos el sábado pasado en el evento público con William Binney y otros, es absolutamente crucial que involucremos en toda la actividad organizativa la cuestión de la exoneración de Lyndon LaRouche. Esa es la pieza central del aparato de Mueller utilizado contra nosotros en las décadas de 1980 y 1990 para encubrir el 11-S; el golpe contra Trump; y es muy claro que es ese mismo aparato el que está detrás del peligro de guerra. Así que es crucial que hagamos que la gente entienda la dimensión total de la crisis y la urgente necesidad de exonerar a Lyndon LaRouche. Eso es lo fundamental para despertar la aptitud moral para sobrevivir”.

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