Lo principal

                                                                                                                                                                                                                                                                                        

Cómo ganar la elección: asegurando que sucedan los “siempre y cuando”

6 de agosto de 2020

6 de agosto de 2020 — En febrero de 2017, a solo dos semanas de que tomara posesión del gobierno el Presidente Donald Trump, la fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, declaró que Trump podría llegar a ser uno de los más grandes Presidentes en la historia de Estados Unidos, siempre y cuando cumpliera su compromiso de construir una relación de cooperación con Rusia y con China, y trabajase con esas y otras naciones en el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda para hacer realidad un Nuevo Paradigma de desarrollo económico para toda la humanidad, como lo había especificado Lyndon LaRouche en su documento fundamental de 2014, “Las cuatro leyes nuevas para salvar a Estados Unidos, ¡ya!” https://larouchepub.com/lar/2014/4124four_laws.html

El imperio británico reconoció ese mismo potencial en el Presidente Trump, y juraron públicamente que no permitirían nunca que sucediera nada semejante; que se tenía que impedir un segundo período de Trump a cualquier precio, como lo estableció la Cámara de los Lores en diciembre de 2018. Los británicos, junto con sus piezas del gobierno de Obama y otras, inventaron la mentira infame del “Rusiagate” sin ningún sustento para tratar de hundir a la Presidencia de Trump. Esa Gran Mentira sobre Rusia, de que Rusia había hackeado las computadoras del Comité Nacional Demócrata para darle la elección a un Trump “coludido” con ellos, ha quedado ahora ampliamente desacreditada, y gracias a las actividades sistemáticas del Comité de Acción Política LaRouche (LaRouchePAC), de Bill Binney, Roger Stone y otros, esa mentira podría estallar en cualquier momento. Pero ahora esas mismas redes del imperio británico han inventado una Gran Mentira similar en torno a China —la mentira de que China es la causa de la pandemia de COVID-19 la cual exportó, y que es responsable por los millones de muertos— para asegurarse de que las dos economías más grandes del mundo no cooperen para poner fin a la pandemia global y que avancen a partir de ello hacia la reorganización por bancarrota de todo el sistema financiero global.

El secretario de Estado Mike Pompeo ha jugado el papel principal en la promulgación de la gran mentira sobre China (y las medidas destructivas que se tomaron en base a ello) y el propio Presidente Trump la ha adoptado parcialmente, cuando menos en público. Como resultado de esto, las relaciones entre China y Estados Unidos se están saliendo de control, en tanto que cada parte intensifica el tono en los intercambios verbales. Al mismo tiempo, la pandemia y la crisis económica también se están saliendo de control, y se está creando exactamente el tipo de circunstancias que buscan los británicos para garantizar que Trump pierda las elecciones de noviembre.

En esta atmósfera estratégica enrarecida, el diario semioficial chino Global Times publicó el 31 de julio una editorial que representa un mensaje claro y distinto, en el cual apremian al Presidente Trump a que, para ganar las elecciones de noviembre, no debe de tratar de desviar la responsabilidad hacia China ni a nadie más por el empeoramiento de la pandemia de COVID-19 y de la crisis económica en Estados Unidos, sino que más bien debe enfrentar esas crisis mediante la cooperación con China. “Haga los ajustes a tiempo”, dice el editorial de Global Times, “junte sus manos con China”.

Helga Zepp-LaRouche retomó el ofrecimiento antier.

Señaló que “el editorial del Global Times es perfecto. La cooperación de Estados Unidos y China en torno a la pandemia es la manera de elevar la discusión estratégica hacia un enfoque de cooperación. Se tiene que hacer esto para configurar el ambiente, de tal modo que se pueda llevar a cabo la reunión urgente de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (el P-5) a más tardar en septiembre próximo para asumir la necesidad de crear una nueva arquitectura económica y de seguridad para el planeta”. Por otro lado, “si empeora el tono de los intercambios verbales en curso, no podría haber una cumbre en absoluto, o si se lleva a cabo, podría no ser exitosa. La situación estratégica se está saliendo del control rápidamente, no solo en las relaciones entre Estados Unidos y China, sino en otras relaciones también. El Presidente Trump no se propone que haya guerra, pero en el ambiente actual de retórica de preguerra, y con la intención del imperio británico de provocar el conflicto, cualquier error de cálculo podría conducir a la guerra”.

“La configuración es mucho peor de lo que la mayoría de la gente está dispuesta emocionalmente a aceptar. Tenemos que remediar eso, y hacer que los gobiernos y pueblos despierten ante la amenaza existencial que plantea la pandemia y las ondas de choque ha provocado”.

Zepp-LaRouche subraya que “este también es el único modo de salvar la elección de Trump. Todas las capas a favor o en contra de Trump por igual se tienen que llegar a dar cuenta de que se tiene que enfrentar la crisis y se tiene que derrotar, antes de las elecciones. Necesitamos un coro internacional de naciones que demanden esa cooperación, en especial entre Estados Unidos y China. Necesitamos un crescendo de voces para realizar una cumbre urgente del P-5. Como lo he indicado a menudo, Trump puede ser uno de los más grandes Presidentes de Estados Unidos, siempre y cuando actúe del modo necesario. Es nuestra responsabilidad asegurar que eso suceda”.