Otra vez la comunidad de inteligencia de EU: la nieve es negra

11 de agosto de 2020

10 de agosto de 2020 –William Evanina, le jefe de un “centro de misión” del Directorio de Inteligencia Nacional (DIN), llamado Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad, dio a conocer el viernes 7 de agosto su pomposa “evaluación de las amenazas de perturbación foránea de la integridad del proceso electoral” en Estados Unidos. Elaborado sin pestañear, la mentada “evaluación” lleva la burla a un nivel totalmente nuevo.

Haciendo a un lado las conjeturas implícitas, que ya se dan por sentado como un hecho, de que cualquier cosa que aparezca en los medios sociales que sea negativo sobre las acciones de Estados Unidos, es prueba de que los gobiernos de Rusia, China o Irán son responsables de eso. El horripilante meollo del asunto es que los únicos ejemplos que ofrece la “evaluación”, son las objeciones que presentan esos países a las sanciones de Estados Unidos que interfieren en sus países, cosa que Estados Unidos admite que así es.

¿El delito de Rusia?, por ejemplo. Un legislador ucraniano, Andriy Derkach, piensa que sí hay corrupción en Burisma, la empresa ucraniana de energía. Se atreve a hablar públicamente sobre las llamadas telefónicas en 2015 entre Biden y Poroshenko, en donde se muestra a Biden pidiendo que se despida al Fiscal General ucraniano que investiga a Burisma. (Esto es, independientemente de la corrupción menor del interés adquirido que tiene el hijo de Biden en esa compañía). Evanina relata en su “evaluación” que Moscú se opone tanto al papel que jugó Biden en el golpe de Estado de 2014 que derrocó al gobierno electo de Ucrania, y objeta también “el apoyo de Biden a la oposición a Putin dentro de Rusia”. Por lo tanto, alega Evanina, es evidente que Derkach es un agente ruso.

Ahora bien, vean esto al revés. Biden está metido hasta los codos en apoyar a una fuerza de oposición en un país extranjero, que derroca violentamente al gobierno legítimo. Eso por un lado; pero el asunto relativamente insignificante de la complicidad en el encubrimiento de la corrupción de una empresa de energía, es par el Directorio de Inteligencia Nacional un ejemplo de la interferencia en la integridad de las elecciones en Estados Unidos. Esto es para dejar pasmado a cualquiera, como en el caso proverbial del niño que mata a sus padres, y luego le pide misericordia al juez ante el hecho de que ¡es huérfano!

En cuanto a Irán, la cosa no es nada mejor. Denuncia a Irán por que están molestos por “la continuación de la presión estadounidense sobre Irán con el fin de fomentar un cambio de régimen”, y por lo tanto, dice la evaluación, “es probable que tengan… contenido contra Estados Unidos” en los medios sociales. Eso es todo. Más nada. Estados Unidos fomenta un “cambio de régimen” en su país, y es probable que los iraníes vayan a presentar sus objeciones en los medios sociales; eso sí que es interferencia, según Evanina. Así como se ve: por un lado, Estados Unidos está llevando a cabo actividades para imponer un “cambio de régimen”, y se queja de que Irán está conspirando para objetar a esa interferencia en los medios sociales.

El delito de China es el que tiene más detalles. China “ha estado criticando la respuesta del actual gobierno a la pandemia de COVID-19, al cierre del Consulado de China en Houston, y en otros asuntos. Por ejemplo, ha criticado duramente las declaraciones y acciones del gobierno sobre Hong Kong, TikTok, el estatus legal del Mar de China Meridional y los esfuerzos de China por dominar el mercado de 5G”. Si China no hiciera ningún comentario sobre todos esos temas o cualquier otro, las elecciones en Estados Unidos estarían más seguras.

Las hienas de los medios corporativos, seguro que se van a inclinar por alguna de las líneas de que Rusia quiere perjudicar a Biden o que China e Irán quieren perjudicar a Trump, o cualquier combinación. De hecho, apenas a unas horas de que la DIN dio a conocer su “evaluación”, un periodista le espetó a Trump que le pensaba de que Rusia lo prefiere.

Sin embargo, la realidad es que la misma comunidad de inteligencia de Estados Unidos está perjudicando el discurso público. Están haciendo exactamente eso que acusan a otros gobiernos, de utilizar “medidas de influencia encubiertas y abiertas en su intento de inclinar las preferencias y perspectivas de los votantes de Estados Unidos, modificar la política estadounidense, aumentar la discordia en Estados Unidos y socavar la confianza del pueblo estadounidense en nuestro proceso democrático”. Cómo decían aquellos, “Nos encontramos al enemigo, y somos nosotros”.

No sabríamos decir si la burla que sacó el DIN es intencional, pero sí que es un ejemplo clínico de que nos topamos con el infernal mundo imperial británico de lord Bertrand Russell, quien decía: “Yo pienso que el tema que será de mayor importancia políticamente, es la psicología de masas… Los psicólogos sociales del futuro… van a tratar métodos diferentes para producir una convicción firme de que la nieve es negra… Cuando se haya perfeccionado la técnica, todo gobierno… podrá controlar a sus súbditos de manera segura sin necesidad de ejércitos ni policías”.