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Un momento de verdad para la civilización

16 de agosto de 2020

16 de agosto de 2020 — La presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, dio el discurso inaugural de la conferencia internacional para un público hispanoparlante de Europa e Iberoamérica, este sábado 15 de agosto, titulada “Hacia una cumbre mundial de potencias en septiembre: El Plan LaRouche para una nueva arquitectura económica y de seguridad para el planeta”. La conferencia, para la cual se registraron 731 personas, logró su objetivo de reunir un “coro de voces” para asegurar que se lleve a cabo la cumbre de las grandes potencias. Participaron ponentes de Argentina, España, Colombia, México, Perú, Rusia (Daniel Estulín) y de Estados Unidos (Dennis Small, director de Executive Intelligence Review para Iberoamérica).

Helga Zepp-LaRouche repasó la crisis existencial que enfrenta la humanidad, con la pandemia, el colapso económico, la crisis del sistema financiero internacional, y la creciente amenaza de guerra, incluso termonuclear, y concluyó de la manera siguiente:

“Es por eso que hemos estado pensando, ¿de dónde habrá de salir la solución bajo estas circunstancias extraordinarias? ¿Puede salir de las protestas, de las manifestaciones? Obviamente no. ¿Puede salir de las instituciones existentes, como el G7 o el G20? Bueno, eso es muy poco probable. Mi finado esposo, Lyndon LaRouche, por muchos años hizo campaña a favor de la idea de que, para derrotar a los poderes fácticos, que son los responsables de esta crisis, o sea, el imperio británico ubicado en la City de Londres y en Wall Street, y naturalmente sus colaboradores en todo el mundo. Para que haya un poder contra eso, que pueda cambiar la situación y establezca un nuevo sistema, se necesita la unión de las naciones de mayor peso en el mundo, Estados Unidos, China, Rusia e India.

“Dado el hecho de que al momento hay cada vez más tensiones entre Estados Unidos y China, para lo cual se dan todo tipo de motivos. Supuestamente China quiere apoderarse del mundo; China es supuestamente responsable de la pandemia. En realidad, se trata del ascenso de China para convertirse en una potencia prominente, ni no es que la más prominente del mundo, que no amenaza realmente con reemplazar a Estados Unidos como Estado hegemónico. Pero no obstante, nos encontramos al borde de una posible guerra entre las dos economías más grandes; Estados Unidos y China. De aquí que surja la pregunta, ¿de dónde debe salir la solución en estas circunstancias? Yo hice un llamado a principios de enero de este año, de que mínimamente tiene que ser Estados Unidos, Rusia y China, que superen la geopolítica y establezcan normas comunes para enfrentar los retos que enfrenta toda la humanidad.

“El gran error que se cometió después del colapso de la Unión Soviética, fue que no se hizo ningún esfuerzo para integrar a Rusia en una arquitectura internacional [de seguridad], y naturalmente, la amenaza actual de desacoplar a China y a los países asociados a China, del actual sistema económico, va en detrimento de la paz mundial absolutamente, y eso se debe sustituir con la idea de que el futuro de la humanidad tiene que estar en un nuevo sistema de relaciones internacionales, en donde se respete la soberanía de todas y cada una de las naciones, se respeten los diferentes sistemas sociales, en donde los países colaboren en el logro de las metas comunes de la humanidad, tales como el programa de urgencia para la realización de la energía de fusión y la cooperación internacional en el espacio, y para establecer las metas comunes para los próximos cien años de la especie humana.

“Yo creo que la gravedad de la crisis hace que esa visión sea realizable absolutamente. Queremos que las cinco potencias que son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU adopten, en principio, esta orientación. China ha ofrecido, en repetidas ocasiones, hace dos semanas la más reciente, cooperar con Estados Unidos en el combate de la pandemia; Rusia ha ofrecido la cooperación en el desarrollo y distribución de las vacunas, para asegurar que todo el mundo tenga acceso a ellas en la forma más rápida posible; así que, ahí están estos ofrecimientos. Y yo creo que para hacer realidad esto, para hacer realidad un nuevo paradigma, se necesita un coro de voces internacionales que tiene que expresar su deseo absoluto y la necesidad de avanzar en esta dirección.

“Yo creo que esta es una necesidad absoluta, y creo también que es algo realizable absolutamente, porque nos encontramos en medio de una revolución mundial. El viejo mundo no se va a salvar en absoluto, o no se puede salvar, y la cuestión es, ¿puede la humanidad, a tiempo, podemos darnos un orden que garantice la supervivencia de nuestra especie a largo plazo? Y eso es lo que quería decirles, y por lo que les pido que cooperen”.