Estados Unidos propondrá estrategia antichina y de libre comercio de “todo el gobierno” para el hemisferio occidental

18 de agosto de 2020

18 de agosto de 2020 – El próximo 23 de agosto, antes de viajar a Colombia y a Panamá, el Asesor de Seguridad Nacional Robert O’Brien va a dar un discurso ante un público de inmigrantes venezolanos y colombianos en West Palm Beach, Florida, para presentar un Marco Estratégico para el Hemisferio Occidental de “Todo el Gobierno”, según informó el diario Miami Herald el domingo 16 de agosto. El programa va adornado con la panacea del libre mercado sobre los beneficios de la libre empresa, y se le presenta como una “estrategia de seguridad nacional amplia”, con el propósito de “asegurar la patria, defender la democracia y el estado de derecho, contrarrestar la influencia extranjera y fortalecer las alianzas con socios afines”. Por si se les escapó, la “influencia extranjera” se refiere a China, específicamente.

Michael Kozak, el subsecretario interino del Departamento de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, le explicó esto a el 14 de agosto a los periodistas, cuando dijo que Estados Unidos le ha aconsejado a las naciones de Iberoamérica y del Caribe que tengan cuidado con los esfuerzos “estilo siglo 19” de China en la región, que a primeras podrían parecer atractivos, pero que podría resultar en “la confiscación de activos y una deuda agobiante”.

Evitando en todo momento morderse la lengua, O’Brien le explicó al Miami Herald que, a diferencia de los países occidentales, donde “si hay una deuda mala o un mal préstamo, se le encuentra solución o se paga algo en el tiempo” (se le pasó mencionar las amenazas del FMI, las condicionalidades y los chantajes) los chinos llegan “y se van a quedar con un puerto o un ferrocarril si el país está endeudado con ellos”. Luego acusó a los chinos de ofrecer inescrupulosamente ayuda durante la pandemia de COVID-19 “a cambio de influencia política”.

O’Brien dijo que para el Presidente Donald Trump el Hemisferio Occidental es “realmente crítico para la seguridad nacional y la seguridad económica de Estados Unidos” y por eso va aprovechar su gira por Colombia y Panamá para promover iniciativas para el crecimiento económico basado en la inversión privada. Lo va acompañar en el viaje Adam Boehler, jefe de la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional de EU, y que tiene “una chequera grandota”, según se jactó. Un componente de esto es la fantástica promesa de que las compañías estadounidenses que van a salir de Asia, se van a reubicar con mucho gusto en el Hemisferio Occidental, en vez de enfrentar la “incertidumbre política” y la pandemia del Covid-19 en China.

Un aspecto de la parte de “seguridad nacional” de esta estrategia se centra en hacer una inmigración “segura y legal”. O’Brien derramó elogios sobre las empobrecidas naciones de Guatemala, Honduras y El Salvador, que fueron forzadas a volver a tomar a los inmigrantes deportados desde Estados Unidos. Dijo que no podía haber una frontera abierta y sin control, y se quejó de que “si pudiéramos hacer que la democracia regrese a Venezuela, no habría estos flujos de buscadores de asilo. No puede ser que solo porque hay un problema en una nación, la respuesta es irse a Estados Unidos. Otros grandes países del hemisferio también deben ser un destino” para los inmigrantes. Aparentemente se le olvidó que varios países iberoamericanos han asilado a decenas de miles de refugiados venezolanos, a pesar de las dificultades económicas los trastornos que conlleva, en un momento de gran crisis para todos los países.