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A parar el plan de guerra de Londres, el desacoplamiento económico y el golpe en EU

18 de septiembre de 2020

18 de septiembre de 2020 – En vísperas de la apertura de la 75ava Asamblea General de la ONU, y a unas cuantas semanas de las elecciones en Estados Unidos, los británicos y su partido de la guerra en Estados Unidos andan desatados para intensificar sus provocaciones estratégicas contra China y Rusia, así como sus operaciones para perpetrar un golpe de Estado contra el Presidente Donald Trump y la “estrategia de tensión” para desestabilizar a Estados Unidos.

La fundadora y presidente del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, sintetizó su evaluación estratégica en su videoconferencia semanal del 16 de septiembre: “La situación estratégica es de confrontación total por parte del partido de la guerra y sus elementos británicos y neoconservadores en Estados Unidos, en contra de Rusia y de China… Creo que de aquí a las elecciones en Estados Unidos, podemos esperar una escalada de tensión y tenemos que estar en alerta elevada…. El ambiente está totalmente envenenado [contra China y Rusia] de tal modo que de aquí al 3 de noviembre hay el peligro de que las cosas se podrían salir de control”. ”

Zepp-LaRouche destacó los flancos más efectivos para intervenir para descarrilar el plan de guerra británico para la guerra y el golpe en Estados Unidos: “Por eso estamos impulsando con tanta fuerza que se lleve a cabo la cumbre, al nivel de los Presidentes de Estados Unidos, Rusia y China, mínimamente, o de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, el P5, porque tenemos que desbaratar esta confrontación geopolítica que puede salirse de control. Porque si eso sucede, podría ser demasiado tarde… Además de organizar por la cumbre, la otra cosa que puede hacer la gente, antes de las elecciones en Estados Unidos, es sacar a la luz todo el escándalo de que no hubo ningún Rusiagate, que fue toda una operación británica, y de este modo ¡desbaratar el golpe!”

El perfil de los operadores del golpe en marcha contra el Presidente Trump es indicativo. Lo manejan las mismas fuerzas que quieren guerras perpetuas de Estados Unidos y una confrontación directa con Rusia y China. La semana pasada, se dio a conocer que el ex secretario de Defensa, general James Mattis, le dijo al entonces Director de Inteligencia Nacional, Dan Coats, que “podría llegar el momento en que tenemos que tomar una acción colectiva” contra Trump. Mattis y Trump se desentendieron porque Trump insistía en sacar a las tropas estadounidenses de Siria, y Mattis se negó por completo a implementar la orden. Ahora esta semana se conoció que el ex Asesor de Seguridad Nacional, general H.R. McMaster, también se desentendió de Trump por los mismos motivos;:en la entrevista en el programa “60 minutos” de la CBS, el ex asesor, muy ligado a los británicos, se jactó de haber convencido al Presidente Trump de no retirar las tropas de Afganistán, pero tuvo que renunciar después porque Trump “se echó para atrás” en esa supuesta “convicción” con la guerra perpetua de McMaster.

El Presidente Trump está completamente metido en las elecciones venideras y sumamente impedido con las operaciones de golpe en marcha. Mientras tanto, el secretario de Estado Mike Pompeo anda desplegado completamente a nombre del imperio británico y su plan de guerra. Mandó al subsecretario de Estado, Keith Krach, a visitar Taiwán, en lo que fue la visita de más alto nivel de una delegación estadounidense en muchos años, para negociar acuerdos económicos (posiblemente un Acuerdo de Libre Comercio) y preparar siete acuerdos sobre venta de armas. Según las reseñas de la prensa, Pompeo va a informar al Presidente Trump en algún momento, sin dudad para presentarle un hecho consumado. Es ampliamente conocido que el gobierno chino considera a Taiwán una línea roja en sus relaciones internacionales, que nadie puede cruzar sin provocar una confrontación.

Pompeo y su secuaz, Elliot Abrams, van a regresar al Consejo de Seguridad de la ONU (CSONU) este fin de semana para seguir presionando en el tema de la reimposición de las sanciones de la ONU A Irán, a pesar de que ya 13 de los 15 países que integran el CSONU se oponen a la maniobra de Washington. Tanto Pompeo como Abrams han dejado en claro que pretenden proceder independientemente de todo e impondrán sanciones a cualquier tercer país que no se pliegue a las sanciones estadounidenses contra Irán. Este es una garantía de que habrá un choque de trenes en las relaciones de Estados Unidos con Rusia y con Chin, si se materializan las amenazas. Es la estrategia del imperio británico de incitar un desacoplamiento total de la economía de Estados Unidos (azotada por la depresión) de los países con los que tiene que aliarse, en especial China y Rusia, a fin de romper realmente con Wall Street y adoptar una política de recuperación económica verdadera, como la que elaboró Lyndon LaRouche durante los últimos 50 años.

Ese programa de desarrollo de LaRouche para todo el mundo será el centro de la discusión de la conferencia del movimiento internacional de juventudes LaRouchistas que se llevara a cabo el sábado 26 de septiembre. Jóvenes de varias partes del mundo explicarán que tan diferentes serían sus respectivos países y regiones empobrecidas del mundo, si se hubiesen adoptado los programas de LaRouche durante el medio siglo pasado. La conferencia va a retomar también el tema urgente de las implicaciones estratégicas del caso de Lyndon LaRouche, y por qué tiene que ser exonerado plenamente LaRouche y sus ideas ya.