Pekín fustiga a Estados Unidos por sus acusaciones a China sobre la propagación del coronavirus

24 de septiembre de 2020

24 de septiembre de 2020 – El Ministerio de Relaciones Exteriores de China, fustigó ayer al Presidente Donald Trump por sus imputaciones infundadas ante la Asamblea General de la ONU, de que China permitió la propagación de la COVID-19. El portavoz del Ministerio, Wang Wenbin, comenzó su rueda de prensa del miércoles 23 con una declaración oficial: “Hoy emitimos un boletín de prensa para responder a los comentarios del mandatario estadounidense ante la Asamblea General de la ONU sobre China. Estados Unidos ignora los hechos e inventa mentiras. Y llevado por turbios motivos políticos, aprovecha el podio de la ONU para lanzar acusaciones infundadas contra China. China rechaza firmemente estas calumnias. Esos actos muestran de nuevo que el unilateralismo y la intimidación son las más grandes amenazas al mundo.

“De ningún modo pueden las mentiras pasar por verdades. El mundo es plenamente consciente del récord de China en la contención de la COVID-19, y la gente tiene su sano juicio.

“El coronavirus es el enemigo común de la humanidad. China es una víctima del virus y ha hecho su contribución a la lucha global en contra del virus.

“China informó de la epidemia, identificó el patógeno y compartió su secuencia del genoma con el mundo entero en el tiempo más pronto posible.

“Cuando se confirmó la transmisión entre humanos, China tomó de inmediato la decisión firme de cerrar todas las rutas de salida desde Wuhan. Se impuso el cierre más estricto en todas las rutas de salida desde Wuhan y de la Provincia de Hubei y se impuso un control del tráfico.

“Las autoridades de aduana de China, de acuerdo a la ley, detuvieron de inmediato los viajes al exterior de nacionales chinos en cuatro categorías, a saber, casos confirmados, casos sospechosos, contactos cercanos con los anteriores y personas con fiebre.

“Cuando China cerró las vías de salida desde Wuhan el 23 de enero, solo se habían identificado nueve casos fuera de China, de los cuales solo uno estaba en Estados Unidos.

“El 31 de enero, Estados Unidos suspendió los vuelos directos con China. Y cuando Estados Unidos cerró sus fronteras a todos los ciudadanos chinos el 2 de febrero, se informó que en Estados Unidos solo se había confirmado una docena de casos.

“La respuesta de China a la epidemia ha sido abierta y transparente en todo momento. La cronología es muy clara, y los hechos y los datos hablan por sí mismos.

“Al calumniar constantemente a China en temas relacionados con la COVID-19, Estados Unidos intenta echarle la culpa a otros por su pésima gestión del virus. Esto es totalmente inútil.

“Estados Unidos atacó también arbitrariamente a la OMS y se salió de ella. Esto ha puesto en peligro la cooperación global contra la epidemia, lo cual perjudicará a la gente en todo el mundo y le contraerá un gran costo al pueblo estadounidense.

“Lo que tiene que hacer ahora Estados Unidos es parar la manipulación política, dejar de etiquetar o politizar al virus, y unirse al resto de la comunidad internacional en esta lucha común, en vez de calumniar a los demás y buscar algún chivo expiatorio….

“Exhortamos a Estados Unidos a dejar de jugar juegos políticos, a que abandone el unilateralismo, y cumpla con su debida responsabilidad ante el mundo”.